José Mourinho aún no era el técnico que convertiría cada Clásico en un pulso de alto voltaje. Sus inicios como entrenador también dejaron una noche insólita en el banquillo azulgrana.
El 24 de marzo de 1998, el portugués dirigió al primer equipo en la Copa de Cataluña frente al Lleida. A la luz de su posterior rivalidad con el Barça, aquella coincidencia histórica cobra otro sentido: quien le marcó esa noche sufriría su agresión años después, en un Clásico de la Supercopa de 2011. Fue Tito Vilanova.
Van Gaal dejó a Mourinho al mando ante el Lleida
El 24 de marzo de 1998, José Mourinho pasó de asistente a primer entrenador por una noche. A sus 35 años, el ayudante de Louis van Gaal tomó el mando en la Copa de Cataluña; antes había trabajado allí con Bobby Robson.
Van Gaal le cedió el mando frente al Lleida. Mourinho ocupó el banquillo azulgrana en una semifinal disputada en el Camp d’Esports de Lleida. El Barça ganó por 2-1; nadie sospechaba que Mourinho y Vilanova volverían a cruzarse años después, esta vez como adversarios en los banquillos.
Un tiro libre de Tito Vilanova en el minuto 86
El Barcelona llevaba ventaja, pero aún quedaba tiempo para una sorpresa. La diferencia nació del doblete de Jofre Mateu, pero Tito Vilanova marcó para los locales en el minuto 86. Para Mourinho, era el primer gol que encajaba un equipo bajo sus órdenes como entrenador.
Vilanova, del Lleida, tenía 29 años. Aquel descuento llegó con un tiro libre directo; nadie podía saber que, más de una década después, Mourinho y el exjugador se reencontrarían en dos banquillos rivales. En marzo de 2023, el FC Barcelona publicó esta historia apoyándose en sus archivos oficiales.
Xavi también debutó con el primer equipo aquella noche
El partido de Lleida reservaba un estreno histórico para el Barça. Xavi Hernández, formado en la cantera azulgrana, saltó al campo con 18 años. Aquella aparición fue su debut con el primer equipo, años antes de convertirse en el eje del centro del campo barcelonista.
El estreno de Xavi anticipaba una rivalidad que llegaría años después. Mourinho dirigió aquella noche a un mediocampista de dieciocho años que acabaría brillando en los futuros Clásicos. Enfrente, Tito Vilanova jugaba con el Lleida; los tres volverían a cruzarse años después durante la rivalidad entre Barcelona y Real Madrid.
Del gol de 1998 a la agresión en la Supercopa de 2011
El 17 de agosto de 2011, los caminos de Mourinho y Vilanova volvieron a chocar, trece años después del gol en Lleida. En la vuelta de la Supercopa de España entre Barcelona y Real Madrid, una entrada de Marcelo sobre Cesc Fàbregas encendió los ánimos y desató una trifulca.
Entre empujones, Mourinho, entrenador del Madrid, se acercó a Vilanova, entonces ayudante de Pep Guardiola. Las cámaras registraron la agresión a Tito Vilanova cuando Mourinho le metió un dedo en el ojo. La Federación estableció sanciones disciplinarias : dos partidos de suspensión para Mourinho y uno para Vilanova por su propia reacción.