Mbappé ve espacio a la espalda del Barça y arranca. En el clásico en el Camp Nou, esa ventaja puede evaporarse por un paso adelantado: la trampa de Flick no concede margen.
Para el francés, no basta con ganar la carrera. La pelota debe salir a tiempo: ahí se libra el duelo táctico con la defensa adelantada de Flick. Según AS, Mbappé ya acumula tres goles anulados por fuera de juego ante el Barcelona en sus clásicos más recientes. Apenas milímetros.
Flick mantiene la línea alta y desafía la velocidad de Mbappé
Flick empuja a sus centrales hacia el centro del campo y asume el riesgo frente a Mbappé. Con la defensa adelantada, el Barcelona estrecha el campo para presionar, aunque concede espacios a la espalda de los zagueros. Al francés le basta un pase para atacar ese vacío.
El margen es mínimo: Mbappé puede ganar metros en un segundo, pero Flick ordena a sus hombres dar un paso adelante antes de cada envío. Por eso, las rupturas en profundidad exigen más que velocidad. Ahí, la sincronización de los desmarques con el pasador decide si hay gol u otro fuera de juego.
El 0-4 del Bernabéu y los dos goles anulados al francés
En octubre de 2024, el Bernabéu asistió al pulso entre la velocidad de Mbappé y la línea defensiva de Hansi Flick. Aquella derrota por goleada, 0-4 en el Santiago Bernabéu, dejó a Mbappé atrapado entre carreras y banderines alzados. Cada salida de la zaga azulgrana cortaba su impulso.
El francés llegó a marcar dos tantos, uno cerca del minuto 30 y otro pasada la hora de juego. Ninguno valió: la revisión del VAR, mediante tecnología semiautomática, confirmó sendos fueras de juego. Según AS, esos goles anulados forman parte de los tres que Mbappé acumula por fuera de juego en sus últimos duelos ante el Barça.
¿Qué aportan Güler y Bernardo Silva para superar el fuera de juego?
No basta con lanzar desde Thibaut Courtois hacia la carrera de Mbappé: así, la zaga de Flick conoce de antemano la jugada. Arda Güler puede encontrar pases entre líneas que atraigan a los centrales justo antes de habilitar a Mbappé. Un control previo del balón permite al francés arrancar habilitado.
El nombre de Bernardo Silva ilustra una solución táctica, sin dar por supuesta su presencia en el Real Madrid. Su capacidad para apoyar la salida de balón y aportar pausa en la circulación ayudaría a atraer la presión azulgrana antes de atacar el hueco. Para Mbappé, no sería cuestión de correr más, sino de arrancar a tiempo para evitar otro fuera de juego.