El Real Madrid despertó golpeado por la goleada del Barcelona en la Supercopa de Arabia, con dudas sobre el proyecto y un silencio en Valdebebas. La salida de Xabi Alonso destapó.
Las filtraciones que siguieron al viaje de regreso desde Riyadh dibujaron un vestuario dividido y un cuerpo técnico cuestionado por su lectura del 4-3-3. Entre acusaciones de conflicto en el vestuario, el foco apuntó a Vinicius, su libertad por la banda y la creciente fricción con Bellingham por los espacios que pide entre líneas ahora.
Tensiones en el vestuario y el papel de los egos tras la Supercopa
Tras el 2-3 ante el FC Barcelona en la Supercopa de España, la destitución de Xabi Alonso por parte del Real Madrid, anunciada el lunes por la tarde-noche, dejó al descubierto un entorno agitado. Según AS, esa dolorosa derrota en la Supercopa reabrió heridas y generó nuevas tensiones internas entre técnico y referentes.
Versiones recogidas por The Athletic apuntan a que el ambiente se enrareció todavía más tras el Clásico de Liga del 26 de octubre, cuando Vinicius Jr protestó con gestos e insultos al ser sustituido. egos en el vestuario y una ruptura entrenador-jugadores marcaron el cierre.
Decisiones tácticas que rompieron el equilibrio : roles de Vinicius, Bellingham y Valverde
El paso de Xabi Alonso por el banquillo del Real Madrid dejó debates encendidos sobre su idea de juego, especialmente tras el 2-1 del Clásico de Liga que complicó la temporada. Varios jugadores cuestionaron algunos ajustes tácticos fallidos que alteraron automatismos del equipo.
Jude Bellingham pasó de sentirse libre entre líneas a ocupar zonas menos influyentes, condicionado por la presencia simultánea de otros centrocampistas ofensivos y por la necesidad de corregir desajustes defensivos. posiciones de Bellingham y uso de Valverde lateral desordenaron referencias.