El nombre de José Mourinho vuelve a rondar Chamartín con una mezcla de memoria, vértigo y cálculo político. Florentino Pérez observa una vía que convierte la decisión presidencial en materia sensible dentro del club.
No se trata solo de un guiño al pasado, sino de una jugada capaz de agitar equilibrios internos y reabrir viejas heridas. Su presente ligado a Benfica, el pulso del mercado de entrenadores y la sombra del banquillo blanco chocan con el recuerdo de sus roces verbales con Vinicius Junior. Arde.
Florentino Pérez empuja una vuelta que divide al Bernabéu
Según The Athletic, Florentino Pérez vuelve a valorar a José Mourinho para el banquillo del Real Madrid al final de la temporada. En la cúpula blanca, el portugués aparece como favorito para el cargo por el peso del presidente.
El recuerdo no es neutro en el Santiago Bernabéu. Mourinho llegó en 2010 para competir con el Barcelona de Pep Guardiola y salió en 2013 entre tensiones; aun con apoyo interno, persisten dudas en el club por aquella etapa anterior.
La cláusula en Benfica y el roce con Vinicius pesan en la discusión
La vía deportiva también pasa por Lisboa, donde Mourinho trabaja en el Estadio da Luz. Su contrato con Benfica incluiría un año más, aunque en la operación se menciona una cláusula que permitiría una salida pactada si llama el Real Madrid.
El otro foco llega desde febrero, en los octavos de la Liga de Campeones ante el Benfica. Tras los insultos racistas de Gianluca Prestianni a Vinicius Junior, Mourinho dejó críticas a Vinicius por su celebración; Thibaut Courtois habló de palabras “decepcionantes” y el vestuario madridista lo tendría muy presente.