El regreso de Julián Álvarez ante el Villarreal dejó una imagen incómoda en Madrid. Los silbidos, seguidos de su marcha directa al vestuario, hicieron visible el malestar en el Atlético después del empate.
La tensión permaneció tras el pitido final. Una parte de la afición del Metropolitano censuró al campeón mundial, mientras Jan Oblak reclamó unidad y respaldo para el delantero argentino, cuya continuidad quedó cuestionada tras conocerse su deseo de abandonar Madrid este verano. El capitán buscó contener el incendio, pero la grieta quedó expuesta.
Oblak reclama unidad y respalda al delantero argentino
Jan Oblak tomó la palabra para enfriar un episodio incómodo alrededor del delantero argentino. En sus declaraciones en DAZN, el guardameta esloveno defendió la unidad del vestuario y recalcó que el campeón del mundo en 2022 continúa formando parte del Atlético de Madrid.
Su mensaje, sereno y directo, trasladó el apoyo del capitán en plena incertidumbre sobre el futuro del atacante. Oblak manifestó su respaldo a Julián Álvarez, ligado al club hasta junio de 2030, y confió en que pueda resolverse satisfactoriamente esa situación desagradable antes del final de temporada.
Yo creo que tenemos que estar todos unidos. Julián es jugador nuestro y, mientras esté aquí, vamos a apoyarlo. Le deseamos lo mejor. Ojalá se resuelva, porque no es una situación agradable para nadie.
Jan Oblak, capitán del Atlético de Madrid
Los silbidos y una salida en solitario agravan el malestar
Julián Álvarez reapareció este domingo con el Atlético de Madrid y saltó al campo en el minuto 67. Durante el empate ante Villarreal por 2-2, los silbidos de los aficionados en el Riyadh Air Metropolitano plasmaron el enfado suscitado por su deseo público de marcharse este verano.
Al terminar el partido, sus compañeros saludaron a la grada, mientras el exjugador del Manchester City eligió apartarse solo. Su salida al vestuario, inmediata, acentuó la distancia con parte de la afición colchonera y dejó una imagen delicada, pese al intento de Oblak por contener cualquier posible fractura dentro del grupo.