Brasil respiró al borde del cierre, pero el alivio quedó manchado por un gesto innecesario. Ante Japón, la noche pasó de tensión deportiva a ruido incómodo.
El equipo sufrió más de lo previsto y dejó sabor áspero en el cierre. La clasificación agónica de la Seleção en apuros, rumbo al Mundial 2026, necesitó una remontada brasileña para escapar del golpe japonés. Después, Matheus Cunha encendió la escena al señalar las cinco estrellas hacia la grada rival, sin margen para apagar nada. El banquillo reaccionó. Tarde.
Cunha enciende el cierre de un Brasil al límite
Brasil salió vivo de un partido áspero ante Japón, con un triunfo agónico que dejó más alivio que brillo. El cierre en el NRG Stadium tuvo nervio, protestas y una sensación incómoda : el resultado quedó casi en segundo plano cuando Matheus Cunha decidió responder desde el césped.
La tensión creció frente a unos hinchas japoneses que no dejaron de empujar a su equipo hasta el final. Tras el pitido, el gesto polémico de Cunha, acompañado por su referencia al palmarés brasileño, cambió el foco de la clasificación y abrió una discusión inmediata.
Tenemos cinco Copas del Mundo.
Matheus Cunha
