Brasil y Noruega se miran de nuevo con un eco incómodo, nacido de una jugada que durante décadas alimentó debates, videos pausados y sospechas persistentes.
Aquel penalti de 1998 no quedó enterrado con el pitido final, porque tocó la tabla, expulsó a Marruecos del sueño y dejó al árbitro bajo un foco feroz. Si el Mundial de 2026 vuelve a ponerlos frente a frente en los octavos de final, el recuerdo de ese duelo histórico pesará sobre Brasil con una estadística áspera, nunca le ganó a Noruega. Cero coartadas.
El reencuentro que trae de vuelta una herida de 1998
El posible reencuentro entre Brasil y Noruega en el Mundial 2026 no llegaría como un partido cualquiera. Desde aquella fase de grupos de 1998, el cruce arrastra un recuerdo mundialista áspero, asociado a una decisión que cambió una noche tranquila para la Canarinha.
- Brasil quedó con la protesta inmediata por la sanción arbitral.
- Noruega convirtió la jugada en el impulso de una clasificación inesperada.
- La imagen decisiva apareció fuera de la transmisión principal.
La escena vuelve por una razón concreta. Aquel penalti polémico, señalado contra Junior Baiano, dejó a la selección brasileña con una queja que sobrevivió al resultado, a las repeticiones y al paso del tiempo, aunque las imágenes terminaron contando otra historia.
Brasil ya estaba clasificado, Noruega jugaba su última carta
El 23 de junio, en Marsella, el partido tenía un reparto desigual de urgencias deportivas. En Francia 1998, Brasil ya estaba clasificado y miraba el liderato del grupo A; Noruega, con dos empates, necesitaba ganar para no depender de nadie.
Bebeto abrió el marcador a los 78 minutos, Tore André Flo empató a los 83 y el gol de Rekdal, de penalti a los 89, selló la victoria noruega por 2-1. Marruecos venció 3-0 a Escocia, pero quedó fuera por el golpe final escandinavo.
El ángulo sueco que absolvió a Baharmast
Durante 48 horas, Esfandiar Baharmast quedó bajo una tormenta de críticas por una falta casi invisible en la señal oficial. La cámara sueca mostró después el tirón de camiseta de Junior Baiano sobre Tore André Flo, justo antes de que el delantero cayera en el área.
Un plano ajeno a la señal oficial bastó para cambiar el juicio público sobre el penalti.
Ese plano, grabado desde otro ángulo, cambió el juicio sobre la jugada. Lo que parecía un error terminó leído como arbitraje correcto, y el árbitro iraní-estadounidense recibió respaldo de la FIFA tras haber sostenido, desde el primer día, que vio la infracción en directo.
Un historial incómodo para la selección brasileña
La estadística tampoco ayuda a Brasil cuando aparece Noruega en el camino. Antes y después de 1998, los amistosos previos alimentaron una rareza persistente, con dos empates y una caída brasileña que reforzaron la incomodidad del cruce.
El balance general deja cuatro partidos, dos triunfos noruegos y dos empates, sin celebraciones para la Canarinha. Por eso, cada nuevo duelo trae una carga añadida, la búsqueda de la primera victoria ante el rival europeo y la corrección de un balance negativo poco frecuente en su historia.
