La polémica por el trayecto albiceleste tensó el ambiente antes del encuentro decisivo. En plena previa argentina, Dibu Martínez negó que su equipo hubiera recibido ayudas para alcanzar la final del Mundial.
El guardameta recordó que el cuadro de cruces nació de los resultados, lejos de cualquier decisión propia. Ante la selección española, el calor de Nueva Jersey, el aire y la disciplina defensiva dibujan un examen sin espacio para distracciones. Una grieta puede decidir quién levanta la copa.
Argentina responde a las sospechas sobre su camino en el Mundial
Las dudas sobre el cuadro argentino irrumpieron antes de la final del domingo 19 y cuestionaron la entidad de los adversarios. Frente al supuesto favoritismo, Dibu Martínez rechazó esa lectura : Argentina no determina quién avanza, tampoco ordena las llaves, y solo puede responder cuando comienza cada encuentro oficial.
El arquero desarrolló su postura durante la comparecencia ante los medios. En aquella conferencia de prensa, remitió el debate a los resultados en la cancha : Portugal debía cruzarse con la Albiceleste, pero Colombia lo dominó; después, Suiza eliminó al conjunto colombiano y afrontó una eliminatoria muy exigente contra Argentina. El cuadro mundial, subrayó, lo dictó la propia competición.
La gente opina sobre los rivales, pero no somos nosotros quienes los ponemos ahí ni quienes los elegimos. Íbamos a enfrentar a Portugal, pero Colombia lo dominó y Suiza le ganó a Colombia. Contra Suiza tuvimos un partido difícil.
Dibu Martínez, arquero de Argentina
Un recorrido marcado por remontadas, tensión y rivales incómodos
Argentina abrió el torneo ante Argelia, Austria y Jordania, una primera estación que pronto dejó paso a desafíos mucho más ásperos. Tras la fase de grupos, la Albiceleste tuvo que remontar frente a Cabo Verde y Egipto, dos rivales incómodos que prolongaron la incertidumbre hasta los minutos finales y desmintieron cualquier relato sobre un trayecto cómodo.
Suiza elevó el castigo competitivo e Inglaterra llevó la semifinal hacia un pulso de máxima tensión. Aquellos cruces eliminatorios produjeron partidos cerrados, desventajas y correcciones inmediatas del equipo de Lionel Scaloni, obligado a perseguir la victoria bajo presión. La clasificación nació de remontadas, paciencia y eficacia, no del nombre ni la tradición rival.
Calor, aire y concentración para una final de máxima exigencia
España y Argentina disputarán la final el domingo 19, a las 16:00, bajo una previsión de calor en Nueva Jersey. El MetLife Stadium espera una máxima próxima a 28 °C, mientras la calidad del aire permanece vigilada por el humo de los incendios forestales de Canadá, que alcanzó niveles «muy insalubres» el jueves 16.
El pronóstico aportó una señal favorable antes del encuentro. El Servicio Nacional de Meteorología de Estados Unidos (NWS) preveía mejoras por lluvias y tormentas el sábado. Martínez pidió adaptación y concentración, pues el margen de error ante España será mínimo : admitió fallos y propuso marcar uno o dos goles, dejar el arco invicto y conquistar el Mundial.