Mario Balotelli, a sus 33 años, irrumpe otra vez en los titulares al estudiar un giro inesperado en su carrera, lejos de Europa, con una posible llegada a River Plate.
La opción de jugar en Argentina altera los planes de varios clubes medianos europeos y reabre un debate sobre el destino del atacante. Convertido en agente libre, el delantero italiano sopesa si el ruido del mercado de fichajes compensa el desgaste del exigente fútbol argentino y un vestuario tan intenso cada día allí.
Gallardo toma la iniciativa y quiere medir la motivación de Mario en el exigente contexto millonario
Desde Buenos Aires, el técnico de River Plate ha retomado el contacto para estudiar la llegada de Mario Balotelli, libre desde el pasado verano y con 33 años. Para Marcelo Gallardo, antes de avanzar se trata de escuchar al delantero, medir su hambre competitiva y comprobar si realmente asume la presión que estalla cada semana en el Monumental allí.
Las conversaciones con su entorno apuntan a aclarar si Balotelli está dispuesto a aceptar las jerarquías internas de River y a sostener una intensidad alta en cada entrenamiento y partido. Dentro del exigente vestuario millonario, la rápida adaptación táctica al ritmo del fútbol argentino marcará su posible éxito.