La máxima competición continental regresó con favoritos bajo presión y defensas exigidas desde el inicio. El arranque de la Champions ofreció pegada, tensión y un margen mínimo para corregir errores.
El prestigio no bastó para resolver partidos cerrados. Las figuras del fútbol europeo respondieron cuando cada pérdida alteró el pulso y las ventajas quedaron amenazadas. Los resultados de la jornada premiaron la contundencia, con Mbappé abriendo camino para el Real Madrid y Haaland firmando un doblete determinante. Mandaron.
Mbappé abre el camino y el Real Madrid resiste ante el Inter
El Inter tomó el mando desde el arranque, movió la pelota con autoridad y encontró espacios para amenazar al Real Madrid. Dos atajadas de Courtois sostuvieron al conjunto blanco durante ese asedio. Cuando el rival dejó una grieta, el Madrid respondió con la apertura de Mbappé, un golpe certero que cambió el pulso del encuentro.
La ventaja no borró las dificultades, pero confirmó la capacidad madridista para castigar cada descuido. Otro error del Inter desembocó en el gol de Valverde y puso el 2-0. La reacción italiana llegó con el descuento de Lautaro; desde allí, el 2-1 obligó al Real a resistir con nervio hasta el cierre.
- El Inter gobernó el inicio y forzó intervenciones determinantes del arquero belga.
- Madrid castigó dos errores italianos para construir una ventaja de 2-0.
- Lautaro recortó la diferencia y alimentó el suspenso antes del pitazo final.
Doblete de Haaland y victorias ajustadas de Aston Villa y Dortmund
Manchester City resolvió con firmeza su duelo frente al Porto y se impuso por 2-0. El partido quedó marcado por el doblete del delantero noruego, cuya contundencia de Haaland convirtió las ocasiones en una ventaja incontestable. Los ingleses protegieron la diferencia sin conceder una remontada y cerraron una actuación muy solvente a lo largo del encuentro.
La jornada dejó dos marcadores mucho más apretados. Aston Villa derrotó 3-2 al Brujas, mientras Borussia Dortmund superó por idéntico 3-2 al Villarreal. Fueron triunfos por la mínima, construidos entre intercambios de golpes y desenlaces tensos, que premiaron la mayor precisión de ambos vencedores en una fecha vibrante europea.