Neymar volvió a encender las cámaras con un tanto para Santos ante Vasco da Gama, y el país pareció detenerse cuando comenzó a preparar su gesto frente a todos.
El debate por los bailes de Vinicius en Europa y las patadas que recibe se trasladó de inmediato a Brasil, donde cada gesto del 10 del equipo nacional se analiza con fervor. Tras el silbatazo, su gol con Santos derivó en una celebración junto al banderín como claro homenaje a Vinicius Junior, que desató reproches y aplausos a partes iguales.
Un festejo a lo Vinicius en medio del debate Vinicius–Prestianni
En Vila Belmiro, Neymar volvió a marcar con Santos y celebró corriendo hacia la esquina, desatando la euforia de la hinchada. Después de mirar a la cámara, inició un baile de Vinicius que recordó de inmediato sus días en el PSG.
En las entrevistas posteriores, Neymar evitó entrar en controversias directas. Más tarde, en las redes sociales de Neymar, el 10 de la selección de Brasil aclaró que el gesto iba dedicado a su amigo del Real Madrid, citando la polémica en el fútbol español por los bailes y las críticas que recibe.
La celebración fue un mensaje para Vinicius; le dije que, si él bailaba en el Bernabéu, yo haría lo mismo cuando volviera a marcar con Santos.
Neymar
Este tipo de gestos muestran que las estrellas brasileñas se protegen entre sí frente a los ataques, dentro y fuera de la cancha.
Comentarista de TV Globo
Roces con Thiago Mendes, amarillas y una vieja cuenta pendiente del PSG
El ambiente se caldeó poco después de la celebración, cuando los jugadores se agruparon cerca del círculo central. En medio de los empujones apareció el encontronazo tras el gol entre Neymar y Thiago Mendes, con el árbitro interviniendo de inmediato para separar a los protagonistas.
Tras revisar la acción, el juez detuvo el partido durante unos segundos, rodeado por los dos equipos. Luego mostró una tarjeta amarilla para ambos, mientras Neymar respondía al público con un discreto gesto de “silencio”. En Brasil muchos recordaron la dura lesión en el Parque de los Príncipes provocada por Mendes en 2020, episodio que dejó marcas físicas y emocionales en el entonces astro del PSG.