Mbappé convirtió su ambición personal en una respuesta futbolística rotunda. Sus dos goles y una asistencia guiaron la victoria en el Bernabéu del Real Madrid, un 4-1 frente al Rayo Vallecano.
El marcador retrató una noche contundente, aunque no disipó todas las dudas del equipo dirigido por José Mourinho. Tras la caída ante el Betis, el regreso al triunfo liguero tuvo sello francés y alimentó sus aspiraciones al Balón de Oro con autoridad. Madrid ganó sin resolverlo todo.
Mbappé deja atrás el penal fallado con un gol y una asistencia en tres minutos
El Real Madrid volvió a ganar al imponerse 4-1 al Rayo Vallecano este sábado en el Bernabéu, impulsado por Kylian Mbappé. Tras el tropiezo desde los once metros en Sevilla, el delantero asumió la responsabilidad y firmó el penal convertido a los 14 minutos, una ejecución serena que supuso la apertura del marcador.
El capitán francés habló durante la semana de sus aspiraciones al Balón de Oro. A los 17 minutos, brindó una asistencia a Álvaro Carreras que amplió la ventaja. La participación colectiva del francés convirtió sus palabras en hechos y confirmó una influencia más allá del gol.
Bellingham, figura de una primera mitad de dominio goleador
Jude Bellingham coronó el dominio ofensivo del Real Madrid con el tercer tanto a los 35 minutos. La asistencia de Vinicius Junior dejó al inglés en posición de ampliar una renta que permaneció intacta hasta el descanso. Pese al doblete de Mbappé, Bellingham recibió el premio al mejor jugador por una actuación.
La holgada ventaja no ocultó las grietas defensivas blancas, expuestas por un Rayo que exigió respuestas de Thibaut Courtois. Los dirigidos por José Mourinho reaccionaron tras el 0-1 ante el Betis y, cuatro días después de vencer al Inter de Milán, recuperaron el pulso liguero.
Del descuento de Camello al doblete que selló la goleada
Una entrega imprecisa de Vinicius ofreció al Rayo la ocasión que llevaba tiempo buscando. A los 51 minutos, el descuento de Sergio Camello redujo la brecha y volvió a señalar la fragilidad defensiva blanca. El conjunto visitante ganó confianza, atacó los espacios y obligó al Madrid a disputar una segunda mitad bastante todavía más incómoda.
Mbappé desactivó la reacción del Rayo con el segundo tanto de su cuenta personal. La acción nació de la intervención de Eduardo Camavinga, incorporado tras el descanso, y continuó con el pase de Arda Güler hacia el francés. Su remate cruzado definitivo fijó el 4-1, acorde con sus ambiciones.