Barcelona encara este domingo con una alegría contenida, casi incómoda, porque la pelota no tapa ciertos golpes. En el vestuario, el duelo de Hansi Flick pesa sin pedir permiso a nadie.
El entrenador alemán, salvo giro de última hora, estará en el banquillo tras la muerte de su padre, comunicada por el club. Al mismo tiempo, este clásico ante el Real Madrid asoma casi como una puerta hacia el título de Liga, el 29º de la historia azulgrana. Una noche para celebrar. O para quebrarse.
El banquillo azulgrana afronta el golpe familiar en pleno pulso por la Liga
A pocas horas del clásico ante el Real Madrid, el FC Barcelona confirmó el fallecimiento del padre de Hansi Flick. La entidad trasladó la noticia mediante un comunicado del Barça sobrio, sin estridencias, y centrado en acompañar al técnico alemán antes de la jornada 35, una cita que puede acercar mucho el título.
El entrenador ha seguido trabajando con el grupo, arropado por el club en una víspera tan sensible como exigente. Si nada cambia, Flick ocupará el banquillo culé en Montjuïc, con la familia azulgrana pendiente de un duelo íntimo cruzado por un partido de enorme peso liguero.
Todo nuestro apoyo a Hansi Flick y a su familia en este momento tan difícil tras la muerte de su padre.
FC Barcelona