Inglaterra cerró el Mundial con un frenético 6-4 ante Francia, un marcador que parecía aliviar la decepción previa. Pero el triplete de Saka transformó el partido por el tercer puesto en una incómoda impugnación de los criterios del entrenador.
Tres días antes, el extremo había contemplado desde el banquillo los 90 minutos del choque decisivo. La decisión de Tuchel de reservarlo durante la semifinal contra Argentina, pese a tenerlo disponible, adquirió otra dimensión después de sus tres goles. Tuchel apeló a una sensación ligada al historial físico del atacante, mientras Saka admitía estar frustrado. Todo resultó demoledor.
El triplete ante Francia agranda el debate
Saka firmó un triplete ante Francia y convirtió el cierre mundialista de Inglaterra en un reproche directo a Thomas Tuchel. Durante el duelo por el tercer puesto, el 6-4 conseguido con una alineación alternativa selló una victoria inglesa de rendimiento ofensivo, pese a las quejas previas sobre la celebración de aquel partido.
Cuatro días antes, el miércoles 15, el extremo había permanecido en el banquillo durante la semifinal contra Argentina. El sábado 18 jugó 90 minutos más el añadido; su exhibición avivó el debate mediático y dejó expuesta la lectura del técnico, que reforzó la defensa cuando Inglaterra vencía 1-0 y no recurrió al atacante pese a tenerlo disponible.
Sentí que debíamos cerrar el partido con defensores porque el impulso estaba cambiando. Con su historial físico, asumí la responsabilidad de llevar a Bukayo con calma. Fue difícil dejarlo fuera de aquella semifinal.
Thomas Tuchel
Tuchel se aferra al historial físico de Saka
El recorrido de Saka hacia el Mundial de Norteamérica estuvo condicionado por un programa específico desde marzo. Las molestias en el Aquiles habían reducido su producción al cierre de la temporada 2025/26, y su historial físico llevó a Tuchel a dosificarlo mediante una gestión física durante el torneo.
Su ruta revela una participación escalonada. Fue suplente ante Croacia y Ghana, titular contra Panamá y revulsivo frente a la República Democrática del Congo en dieciseisavos; comenzó ante México en octavos e ingresó tras el descanso contra Noruega. Pese a sumar tres asistencias y cuatro titularidades en ocho partidos, la decisión táctica ante Argentina privilegió defender y lo dejó sin jugar.
Claro que me habría gustado jugar más, pero ya es demasiado tarde. Intento responder sobre el césped y ahora toca seguir adelante. Estoy en forma y quiero convertir todo esto en combustible.
Bukayo Saka
La frustración contenida de un titular indiscutible en Arsenal
En el Arsenal, la dimensión competitiva de Saka había sido muy distinta : conquistó la Premier League y alcanzó la final de la Champions League. Esa condición de estrella del Arsenal acentuó su protagonismo limitado con Inglaterra, donde acumuló 356 minutos disputados durante el Mundial y observó íntegramente desde el banquillo la derrota en semifinales contra Argentina.
Lejos de alimentar una disputa, el extremo admitió que deseaba más presencia y evitó confrontar con Tuchel. Su reacción pública fue serena : dijo estar en forma, asumió las críticas como parte del fútbol y prometió transformarlas en motivación. El triplete posterior, tras la semifinal, respaldó esa respuesta y elevó la presión sobre su papel futuro con los Tres Leones.