La llegada de Lionel Messi a India despertó una fiebre inusual en Calcuta, con entradas agotadas, viajes relámpago y familias enteras pendientes del televisor y del móvil.
Pero la euforia se transformó rápido en tensión cuando las largas colas, los accesos bloqueados y los empujones derivaron en los recientes disturbios en Calcuta que dieron la vuelta al mundo. En el abarrotado estadio Salt Lake, miles de hinchas quedaron atrapados entre vallas metálicas y un enorme operativo de seguridad policial incapaz de ordenar la avalancha de gente, y la fiesta terminó entre sirenas, gritos y miedo.
Un operativo férreo, fans desbordados y una noche que terminó en caos
En el estadio Salt Lake de Calcuta, la presencia de Lionel Messi quedó envuelta en un despliegue de seguridad desmedido que bloqueó accesos y pasillos. La tensión creció con los minutos, con muchos aficionados frustrados en las gradas al ver que su ídolo apenas aparecía fugazmente.
Miles de seguidores habían comprado caras entradas de 100 dólares y viajado horas para presenciar la inauguración de una enorme estatua de 21 metros de Messi levantando la Copa. Tras los disturbios, roturas de butacas y cargas policiales, llegaron las tardías disculpas de Mamata Banerjee ante los medios.
Lo que ocurrió en el estadio no refleja nuestro amor por el fútbol ni por Lionel Messi.
Mamata Banerjee
Ordené una investigación para determinar responsabilidades y garantizar que un episodio así no vuelva a repetirse.
Mamata Banerjee