En el verano de 2001, la Juventus asumió el riesgo de desprenderse de su cerebro creativo, que cambió Turín por Madrid. Aquella apuesta elevó a Zinedine Zidane a emblema absoluto del fútbol europeo de entonces
La operación rompió récords de traspaso y generó debates entre quienes defendían que la Serie A seguía siendo el gran escenario competitivo. Para Florentino Pérez fue el auténtico fichaje galáctico y, para el francés, responder a la llamada del Real Madrid redefinió por completo su trayectoria deportiva profesional para siempre
Del desafío en Turín al salto a la Casa Blanca
En julio de 2001, Zinedine Zidane puso fin a su etapa en la Juventus tras cinco temporadas de éxitos y frustraciones europeas. El Real Madrid pagó 75 millones de euros, una transferencia récord 2001 que transformó al francés en el fichaje más caro de la historia y confirmó la ambición galáctica del club.
Años más tarde, al recordar aquel verano, Zidane explicó que necesitaba salir de su zona de confort y probarse lejos de Italia. Dijo que había ganado todo con la Juventus de Turín, que quería asumir un nuevo desafío en La Liga y que, cuando llama la Casa Blanca, esa llamada no se puede rechazar. Algunos hitos de ese cambio ayudan a medir la dimensión de su decisión.
- Salida de la Juventus en julio de 2001 tras cinco temporadas en Turín.
- Traspaso al Real Madrid por 75 millones de euros, cifra récord en aquel momento.
- Presentación como estrella del proyecto de “galácticos” en el Santiago Bernabéu.
- Declaraciones públicas reconociendo que al Real Madrid no se le puede decir que no.
Vine al Real Madrid porque era el club de mis sueños; cuando me llamaron, todo se decidió muy rápido.
Zinedine Zidane
En la Juventus lo había ganado casi todo, pero sentía que me faltaba vivir algo único con el Real Madrid.
Zinedine Zidane
2002, la consagración europea que justificó el fichaje
La temporada 2001‑02 presentó a Zidane como líder silencioso de un vestuario lleno de estrellas, todavía marcado por las finales perdidas con la Juventus en 1997 y 1998. Todo quedó atrás en Glasgow, cuando el Real Madrid conquistó la Liga de Campeones 2002 ante el Bayer Leverkusen y el francés firmó una de las noches más recordadas de su carrera.
La imagen que queda es la del balón cayendo del cielo y la zurda de Zidane dibujando un gesto perfecto en el área. Aquel gol de volea decidió la final, dio al club su novena Copa de Europa y ofreció la mejor prueba de que los 75 millones de euros invertidos en 2001 estaban plenamente justificados.