Atlético Nacional resistió la presión en el Pascual Guerrero y una expulsión, con oficio y cabeza fría. En la semifinal de la Copa Colombia, tocó blindar la ventaja de 4-1 en la ida sin titubeos.
Si ustedes esperaban una remontada fulminante, América atacó con orgullo, alternó centros y rupturas por dentro, y presionó hasta el límite. Nacional, con diez buena parte del segundo tiempo, selló el pase con el empate 2-2 en Cali, un desenlace que premia la gestión y la eficacia. Sin concesiones.
La clave del pase : ventaja del 4-1 y manejo con diez hombres
Con el 4-1 de la ida como margen, Atlético Nacional reguló el juego y sostuvo la serie pese a la presión local. El 1-0 parcial llegó al 45’+3, y fue un gol de Camilo Cándido tras exquisita asistencia de Juan Bauza que silenció el estadio.
Al 45’+5, una roja obligó a competir con diez. La expulsión de Simón García por doble amarilla alteró el plan, pero Nacional no se desordenó: apostó por la posesión intermitente y una paciente gestión del ritmo para enfriar el juego. Al 67’, Uribe marcó el 2-0; el 2-2 final selló un global 6-3. Estas claves, resumidas a continuación, explican el pase.
- Ventaja de 4-1 en la ida que condicionó la vuelta.
- Gol al 45’+3 para golpear al cierre del primer tiempo.
- Roja al 45’+5 y orden táctico con diez.
- Gol de Uribe al 67’ y control hasta el 2-2.
América pelea con orgullo, pero la remontada no llega
América de Cali reaccionó con orgullo y buscó reducir el daño. La fe se avivó cuando Ramos convirtió de penal al 51’, iniciando su doblete de Adrián Ramos que puso en alerta a la defensa verdolaga. La presión alta y los centros laterales se multiplicaron en el área rival.
El empuje no cesó ni un instante. La esperanza se extendió hasta el tiempo añadido 90’+4, cuando el capitán volvió a marcar para el 2-2. ¿Suficiente? No. El lastre del 4-1 en la ida y el 6-3 global cerraron la ventana. La gente aplaudió la entrega, pero Nacional ya había golpeado en los momentos justos del partido.