Belgrano se plantó con temple y ganó 2-1 en Buenos Aires. El duelo, áspero y veloz, fue válido por la fecha 13 del Clausura y cerró con un valioso triunfo visitante para el Pirata.
Boca reaccionó tarde y sólo encontró oxígeno cuando el reloj ya jugaba en su contra. La presión en la Bombonera de Boca derivó en centros y pelotas divididas, pero la remontada fallida de Boca dejó expuesta la falta de ideas ante un rival compacto.
¿Qué cambió tras el descanso para inclinar el partido en la Bombonera?
Tras el descanso, Belgrano salió más compacto y con líneas cortas en la Bombonera. La primera llegada clara derivó en el penal de Lucas Passerini, bien cobrado y ejecutado con calma para abrir el 1-0. Boca quedó atónito.
El ritmo del juego cambió porque el visitante aceleró sin descuidar la cobertura. Se notaron ajustes tácticos en la mitad y una presión alta que forzó errores en salida y pérdidas cerca del área. Así ganó segundas pelotas, corrió mejor las bandas y sostuvo la ventaja hasta el cierre.
Impacto en la tabla y la racha de Belgrano
El 2-1 fuera de casa modifica la foto del campeonato. Belgrano suma tres puntos que lo acercan a los punteros y reacomodan la tabla de posiciones, con Boca obligado a corregir en la próxima fecha.
Para el Pirata, el golpe anímico cuenta tanto como el marcador. Se estira la racha positiva de Belgrano y se valida una idea: competir fuerte en escenarios grandes, administrar la pelota cuando duele y cerrar partidos con personalidad. Si sostiene esta línea, peleará por puestos de copa y presionará a sus rivales directos.