Brasil salió del duelo contra Japón con el alivio torcido, más cerca del sobresalto que de la autoridad esperada. La noche dejó sonrisas, pero también preguntas incómodas.
Neymar no estaba dispuesto a dejar pasar el ruido previo. Tras el marcador favorable, el atacante convirtió la tensión en burla y apuntó, con filo, al vaticinio que daba por muerto al equipo antes de tiempo, justo cuando la remontada brasileña volvió a meter a Brasil en la conversación del Mundial de fútbol tras el susto ante Japón. Zas.
La Seleção esquiva el golpe y Neymar ajusta cuentas
Brasil caminó al filo ante Japón, obligado a remar tras un primer tiempo torcido y una desventaja que encendió las alarmas. La reacción llegó con oficio, primero con el gol de Casemiro y luego con la aparición de Gabriel Martinelli, hasta sellar una remontada por 2-1 que mantuvo viva a la Canarinha.
Tras la clasificación, Neymar llevó la réplica a las redes y apuntó con sorna al pronóstico fallido del economista Joachim Klement, quien había anticipado la eliminación brasileña y el título de Países Bajos. Su mensaje sonó breve, ácido y muy calculado.
Señor Joachim Klement… inténtelo en el próximo Mundial.
Neymar
