Una vieja operación atribuida al Real Madrid ha reaparecido rodeada de fechas, decisiones internas y versiones enfrentadas. El supuesto traspaso de Rodri quedó atrapado entre interés deportivo y prioridades económicas.
El relato apunta al 13 de julio como jornada del descarte, mientras José Mourinho habría defendido otra postura. Aquella puerta cerrada alteró el mercado de pases y abrió una ruta inesperada hacia un destino azulgrana. Las inversiones ya realizadas y una diferencia de seis puntos alimentaron una discusión que exige separar documentos, recuerdos y ruido.
Rincón sitúa el descarte de Rodri el 13 de julio
En La Posesión, espacio de Sport, el exdelantero expuso un relato que choca con el de David Bernabéu. La versión de Hipólito Rincón fija el giro en una reunión del 13 de julio, celebrada mientras Rodri disputaba el Mundial, y sostiene que allí nació el descarte madridista. Rincón asegura conservar mensajes de WhatsApp como respaldo. Esa documentación no ha sido publicada ni verificada, por lo que debe presentarse como una afirmación personal, frente a la tesis de Bernabéu sobre un revés sufrido por Florentino Pérez.
«La decisión de no traer a Rodri se tomó en una reunión aquel día; tengo todas las pruebas documentadas en WhatsApp».
Hipólito Rincón, en La Posesión
Entre el deseo de Mourinho y las inversiones del Madrid
José Mourinho expresó su interés por Rodri y lo presentó como el remate ideal de su mercado, aunque no admitió que el centro del campo tuviera carencias. A partir de ahí, Rincón relacionó el descarte con la renovación de Vinícius y con el posterior fichaje de Yan Diomandé. Según su relato, la operación del marfileño alcanzaría 125 millones de euros fijos más 15 millones en variables, hasta 140 millones. El Real Madrid no ha confirmado que esas inversiones dependieran de la decisión sobre el mediocampista español.
«Rodri era la cereza del pastel de nuestro mercado de fichajes».
José Mourinho
Seis puntos amplifican el debate en el mediocampo
El balance futbolístico ofrece argumentos para ambos lados, pero no una respuesta definitiva. Rodri habría mostrado una rápida adaptación al esquema de Flick en el Barcelona, mientras el Real Madrid sufría para dar continuidad a la construcción del juego desde la zona central.
Tras siete jornadas, el Barça aventajaba por seis puntos al conjunto blanco. Esa distancia liguera agranda la discusión sobre la composición del mediocampo, aunque el margen responde al rendimiento colectivo, los rivales y cada resultado; atribuirlo únicamente a Rodri convertiría una comparación sugerente en una conclusión sin base suficiente.