Anfield vuelve a mirar al pasado cada vez que el equipo se atasca. En las conversaciones de pasillo, el mercado de entrenadores ya menciona la situación de Arne Slot como punto de fricción.
Xabi Alonso, leyenda en la grada y estratega en los banquillos, aparece como respuesta elegante, no como capricho. Su posible regreso a Anfield seduce por una idea simple: control con balón y orden sin renunciar a la intensidad. Si el club decide cambiar de rumbo, el banquillo de Liverpool pasará a ser el centro de las miradas, y la paciencia empezará a agotarse.
De ídolo en Anfield a candidato serio al banquillo
En Anfield, Xabi Alonso sigue siendo un recuerdo nítido para la grada del Liverpool allí. En las últimas semanas, su figura ha reaparecido en las quinielas del banquillo, con versiones que apuntan a que escucharía una llamada si el puesto se libera pronto.
Como entrenador, ofrece matices que seducen a la directiva. El legado de Xabi Alonso pesa, y su experiencia táctica acumulada en Alemania refuerza el argumento. Para parte del estadio, esa conexión con la afición facilitaría un aterrizaje inmediato cuando el ruido crece dentro del vestuario.
Juego, resultados y ambiente que dan peso a la figura de Alonso
Arne Slot no está desbordado por los marcadores, pero el examen ya va más allá del resultado. Para una parte del entorno, la propuesta de juego pierde filo y, en tramos, la posesión estéril en liga deja al equipo sin mordiente en casa.
En las tribunas se mezclan paciencia y exigencia, sin unanimidad. La brecha con Arsenal en la clasificación alimenta el murmullo y, cuando el ritmo cae, la presión del Kop se siente en cada balón dividido. Ahí, Alonso vuelve a sonar como recambio para el banquillo.