El foco ya no recae únicamente en los goles ni en el desborde del brasileño. La prensa madrileña cuestiona su trabajo sin balón y pone bajo examen una jerarquía hasta ahora indiscutida.
Al mismo tiempo, Yan Diomande gana espacio como alternativa por su energía, despliegue y disciplina táctica. Esa competencia en el ataque eleva la exigencia y obliga a Mourinho a valorar méritos, no reputaciones. Cuando el rendimiento de Vinicius deja dudas en el repliegue, cada privilegio alimenta el debate. El escudo no protege a nadie.
Del derbi a la selección, Vinicius queda bajo presión
Dos partidos han avivado el debate alrededor de Vinicius Junior. En el derbi madrileño frente al Atlético, saldado con un 2-1, el número 7 madridista quedó señalado por su bajo rendimiento ofensivo y por una influencia muy limitada ante el bloque rojiblanco en el Metropolitano.
El paso por Brasil no cambió el tono de las críticas. Convocado con la selección brasileña, el extremo salió al cumplirse una hora durante el empate 1-1; aquella sustitución ante Australia prolongó las dudas sobre su momento. Jesús Gallego enlazó ambos episodios en AS al cuestionar su jerarquía madridista.
La falta de repliegue, en el centro del reproche
La crítica no se limita a lo producido cerca del área rival. Jesús Gallego sostiene en AS que Vinicius y Mbappé mostraron poco compromiso defensivo ante el Atlético, una lectura personal del columnista sobre su conducta táctica.
El relato pone el foco en lo ocurrido después de cada acción fallida. A juicio de Gallego, ninguno asumió el repliegue tras perder el balón ni protegió al bloque con suficiente continuidad. Esa censura expresa su interpretación, pues el texto no aporta métricas defensivas verificables.
«Se desentendieron por completo de sus tareas defensivas, olvidándose de retroceder cuando perdían un balón o no recibían el pase esperado».
Jesús Gallego, AS
¿Qué aporta Diomande frente a Vinicius?
El contraste tomó forma durante la última media hora en el Metropolitano. Allí, el marfileño Yan Diomande, de 19 años, sustituyó a Vinicius y buscó el desborde por la banda frente a varios defensores, una osadía valorada por Gallego.
Su impacto no quedó reducido a la fase ofensiva. Según el columnista, el joven aceptaría presionar y ofrecer apoyo al lateral sin reclamar un trato distinto. Gallego presenta esa disposición como contrapunto al brasileño, aunque se trata de su valoración y no de un dato.
«Si Mourinho le pide ayudar en la presión o bajar a apoyar a su lateral, lo hará sin rechistar, porque no tiene malos hábitos ni siente que tenga derecho a la ociosidad».
Jesús Gallego, AS
Gallego reclama a Mourinho decisiones sin privilegios
Para Gallego, la competencia por el puesto mide algo más que el estado de los atacantes. El columnista cree que la autoridad de Mourinho crecería si cada decisión respondiera al rendimiento, y que una gestión del vestuario firme no puede regalar minutos por reputación.
La clasificación añade presión al debate. La distancia respecto al Barça alcanza los seis puntos en el campeonato, margen que, según AS, obliga a revisar los privilegios de las estrellas. Para Gallego, aspirar al Balón de Oro no debe blindar a nadie ante la competencia ni pesar más que la respuesta ofrecida sobre el césped semana tras semana.