El Atlético salió de Vitoria con tres puntos y una imagen que alteró la lectura del partido. No era un derbi madrileño, pero el ruido resultó ensordecedor.
La acción entre Alexander Sorloth y Abdel Abqar, revisada por el VAR y castigada con roja directa, cambió la conversación. Nació una polémica en la Liga. Aunque el defensa negó intención tras el encuentro, la repetición convirtió un gesto confuso en un incidente surrealista para tertulias, portadas y redes. El golazo de Nahuel Molina, que en otra noche habría ocupado resúmenes, quedó arrinconado. Y basta.
Así fue la jugada que terminó con roja directa
La acción siguió unos segundos sin castigo en el Atlético-Getafe de Liga, hasta que las repeticiones alteraron por completo la escena. En ese forcejeo, el duelo en el área entre Sorloth y Abqar pasó a revisión del VAR cuando la realización detectó un gesto que el árbitro no había visto.
- El balón seguía en juego y no hubo sanción inmediata.
- Desde la sala VOR avisaron al colegiado para revisar la acción.
- Tras mirar el monitor, cambió su criterio sobre la jugada.
Llamado al monitor, el colegiado observó un contacto antirreglamentario en la zona íntima del delantero y entendió que no era una simple carga. Por eso cambió su decisión en pleno partido, mostró roja directa a Abqar y dejó al Getafe con diez.
La defensa de Abqar tras el partido
Tras el pitido final, Abqar habló con evidente malestar por la expulsión y por el daño causado a su equipo. En la versión de Abqar, la mano iba al vientre de Sorloth y el toque en la zona genital fue accidental.
Quiero aclarar que no tenía ninguna intención de tocar al jugador en ese lugar.
Abdel Abqar
El defensa insistió en sus disculpas del jugador, admitió que se fue “asqueado” por dejar al Getafe con diez y agradeció el respaldo de Bordalás. Su línea fue clara : no discutió la gravedad visual de la imagen, pero negó cualquier intención de humillar al rival.
España convierte la acción en tema del día
La jugada dominó titulares, tertulias y redes desde el cierre del partido, por encima del resultado. Las portadas en España llevaron el caso a primera línea y alimentaron un debate mediático que convirtió la imagen de Sorloth y Abqar en asunto del día.
Debe tener una sanción grande, va más allá de una simple agresión. Es una humillación, una falta de respeto. Es intolerable.
Dani Garrido, Cadena SER
En la radio, las críticas en Cadena SER fueron muy duras, mientras el Atlético optó por bajar el tono. Ahí apareció la prudencia de Simeone, que evitó cargar el discurso y dejó la interpretación pública en manos de las imágenes y del acta.
El escándalo tapa el golazo y cambia la lectura del encuentro
La tormenta alrededor de la expulsión borró casi todo lo demás, incluso la mejor jugada ofensiva del Atlético. En segundo plano quedó el golazo de Molina, una acción que había dado brillo al encuentro antes de que la polémica cambiara el foco.
Desde ahí mutó la lectura del partido : el juego, el resultado y los matices tácticos quedaron eclipsados por la sanción. Ese desvío altera su impacto deportivo, porque la conversación ya no gira sobre fútbol, sino sobre la imagen que dejó la acción.
