El supuesto choque entre Aurélien Tchouaméni y Federico Valverde agitó Valdebebas durante días. El francés rompió el silencio en una entrevista con L’Equipe, sin elevar el tono.
Sus palabras rebajaron la tensión sin convertir el asunto en melodrama. En plena concentración con Francia, rodeado por un ambiente tricolor exigente, el centrocampista dejó claro que el vestuario blanco no quedó partido y que las versiones más ruidosas deformaron un gesto puntual. Para el Real Madrid, inmerso en una temporada madridista de desgaste, el mensaje pesó. Nada roto.
Tchouaméni apaga la polémica y apunta a las versiones falsas
Aurélien Tchouaméni eligió L’Equipe para aclarar el episodio que lo vinculó con Federico Valverde en el Real Madrid. La conversación permitió poner nombre al altercado en el entrenamiento, lejos de las versiones que habían ganado espacio fuera de Valdebebas.
El centrocampista francés no negó la tensión, pero sí mostró cansancio ante los relatos distorsionados. A su juicio, el ruido mediático agrandó una escena interna y contaminó la lectura de la reacción del vestuario, que no vivió el asunto como una ruptura.
Lo que me molestó fueron las historias falsas que salieron sobre lo que realmente pasó.
Aurélien Tchouaméni
El vestuario blanco cerró filas tras el cruce con Valverde
Puertas adentro, el Real Madrid trató el cruce como un roce propio de un grupo sometido a máxima exigencia. Tchouaméni remarcó que su relación con Valverde no quedó dañada, pese a la lectura encendida que se instaló fuera.
El francés describió una calma interna que frenó cualquier fractura. Cuando Valverde regresó, hubo una mano tendida entre ambos y el trabajo conjunto continuó con normalidad, señal de que el vestuario blanco ya había cerrado el capítulo.
Nos dimos la mano cuando volvió y seguimos trabajando juntos.
Aurélien Tchouaméni