El golpe al Barça dejó una escena reveladora que el resultado. Después de la euforia por la clasificación del Atlético, una pregunta sobre Francia llevó a Griezmann a soltar una frase seca, juguetona.
Su gesto no insinuó regreso alguno. Con ese mensaje tras el partido, reforzó una idea instalada desde su retiro internacional en 2024, cuando cerró su etapa con Francia tras 137 partidos y dejó claro que el Mundial de 2026 no figura en sus planes. Punto.
Una respuesta con ironía que no deja dudas
Después de la clasificación del Atlético ante el Barça, Griezmann dejó en Canal+ una frase de tono burlón que disipó cualquier duda. No habló como candidato a volver, sino desde el apoyo como aficionado, una forma muy clara de situarse fuera del grupo de Didier Deschamps desde septiembre de 2024.
Su imagen proyectada fue la de un padre en la grada. Dijo que irá con la camiseta azul en la tribuna y piensa vivir el Mundial 2026 desde fuera. Tras 137 partidos y 44 goles con Francia, el mensaje suena hoy ya definitivo, con la puerta cerrada a cualquier retorno.
“Me pondré la camiseta azul en la grada con mi hijo para apoyar a Francia.”
Antoine Griezmann
Del desgaste con Deschamps al abrigo de Simeone
Aquella retirada no salió de la nada. Venía de meses ásperos con Francia, marcados por un Euro 2024 complicado y por una pérdida de peso en la jerarquía ofensiva. A eso se añadió la relación con Deschamps, cada vez más fría, hasta desembocar en su adiós internacional de septiembre de 2024.
En Madrid, el paisaje emocional cambia por completo. Allí recibe respeto público, gestos del vestuario y el homenaje de Simeone, que volvió a subrayar su peso en el club. Ese abrigo diario contrasta con el desgaste acumulado con los Bleus antes de cerrar esa etapa francesa definitivamente.
