La salida de Lamine Yamal ante el Elche dejó una escena llamativa en el Barcelona. Tras aquel gesto no había enfado caprichoso, sino una frustración personal nacida de su ambición competitiva desbordante.
Las molestias en la ingle, arrastradas desde una lesión muscular previa al Mundial, se mezclaron con dos ocasiones francas desperdiciadas y explicaron su reacción al ser sustituido con el 2-0. A sus 19 años, la exigencia deportiva reflejaba el malestar por no culminar el regreso al máximo nivel deseado. Respondió con doblete ante el Rayo Vallecano en el 5-2.
De las lágrimas ante el Elche al doblete frente al Rayo Vallecano
Lamine Yamal dejó el campo entre lágrimas en el minuto 65 de la primera jornada de Liga, mientras el Barça vencía 2-0. Según The Athletic, las ocasiones falladas ante el Elche, dos de ellas muy claras, explicaban su disgusto consigo mismo. Con 19 años, el extremo juzgaba que todavía estaba lejos de su mejor nivel después de padecer molestias en la ingle y una lesión muscular antes del Mundial.
No se trataba de un desencuentro con el club, sino de la severa exigencia que el canterano aplica a cada actuación. Su reacción sobre el césped apareció el lunes siguiente; logró un doblete frente al Rayo Vallecano y guio la victoria azulgrana por 5-2, convirtiendo decepción en una respuesta futbolística rotunda.