El Real Madrid llega al duelo con el Barcelona bajo una lupa incómoda. En la previa del clásico, Mbappé concentra las miradas, aunque los problemas del equipo no caben en una sola camiseta.
El juicio llega desde fuera del vestuario. Las críticas de Pascal Dupraz señalan fallos colectivos, pero reservan para el delantero una etiqueta cruel: «el loser por excelencia». Esa dureza agrava la presión sobre Mbappé, mientras los éxitos del PSG afilan el contraste. Usted puede repartir las culpas entre todos. El apodo queda.
Dupraz señala al equipo sin quitarle presión a Mbappé
Pascal Dupraz no absuelve a Kylian Mbappé, pero rechaza convertirlo en el único responsable de los tropiezos del Real Madrid. En Grandes Gueules du Sport, defendió una responsabilidad compartida y cuestionó el equilibrio del equipo, que, a su juicio, no siempre ha acompañado al delantero. Sus cerca de cuarenta goles por temporada tampoco borran la ausencia de grandes títulos colectivos desde su llegada. Ahí sitúa Dupraz la contradicción : Mbappé marca, pero sigue expuesto a una crítica que alcanza a todo el equipo.
Mbappé est loin d’être le plus responsable […] il incarne le loser par excellence.
Pascal Dupraz, en Grandes Gueules du Sport
El clásico y el contraste con los éxitos del PSG
El Real Madrid afrontaba el clásico del domingo ante el FC Barcelona, previsto a las 21:00 en el Camp Nou, con la Liga todavía en juego. Llegaba con una desventaja de seis puntos frente al líder. Ganar no bastaría para borrar esa distancia, pero sí cambiaría el tono de las críticas dirigidas a Mbappé y al resto del equipo.
Tras su fichaje en 2024, Mbappé ganó la Supercopa de la UEFA en agosto de ese año y la Copa Intercontinental, pero no había conquistado la Liga ni la Champions con el Madrid. En la temporada 2025/26, esa sequía contrastaba con los éxitos del PSG, campeón de Europa en 2025 después de su marcha. Los trofeos obtenidos por el francés matizan, sin anularla, la crítica de Dupraz.