Mientras el club aprieta cuentas para recuperar margen ante LaLiga, aparece una vía tan lejana como tentadora. No llega por un traspaso ni por una salida pactada del vestuario.
La propuesta abre debate interno, porque el calendario de 2026 deja poco aire tras el Mundial y exige medir cargas con lupa. Aun así, un partido en Seúl ofrecería un ingreso extraordinario cercano a diez millones de euros, y sacudiría la pretemporada azulgrana que Flick quiere blindar. Queda ahí por ahora.
La cuenta atrás del Barça para volver a la regla del 1-1
Mundo Deportivo apunta que el FC Barcelona estudia un amistoso en Corea del Sur para 2026, tasado en 10 millones de euros. La propuesta gana peso porque el club sigue sujeto a los límites de LaLiga y necesita ingresos inmediatos. Las razones aparecen en tres frentes.
- Generar caja rápida antes de inscribir y fichar.
- Añadir ingresos sin recurrir a otra venta extraordinaria.
- Acercarse al marco económico que exige LaLiga.
La urgencia está en el calendario económico del club. Si ese ingreso se firma, facilitaría el retorno a la regla del 1-1, ampliaría el margen salarial de cara al mercado de verano y daría aire a otras fuentes de financiación.
Flick sopesa el ingreso frente al desgaste de una pretemporada recortada
La gira asiática abre un debate deportivo en el Barça. En 2026, con el Mundial en Estados Unidos, el viaje a Corea del Sur reduciría la preparación estival y cargaría una agenda ya comprimida, con menos sesiones de campo y vuelos largos en pretemporada.
Ese factor pesa en el vestuario. Entre el calendario posmundial, el descanso de internacionales y el criterio de Hansi Flick, la ganancia de 10 millones choca con un riesgo claro : llegar a agosto con menos frescura y poco margen de ajuste.