River Plate ya juega en el estadio más grande de Sudamérica, pero el club entiende que el tamaño no alcanza. Por eso acelera otra etapa de la ampliación del Monumental.
El proyecto no se resume en sumar asientos. Con las obras en Núñez previstas y la presión por afianzarse como sede mundialista, aparece una inversión de 100 millones de dólares para cubrir el estadio, reforzar su estructura y abrir una vía de negocio que también mira a los recitales, sin red.
Un Monumental que todavía quiere crecer
Con el aforo ya ampliado en Núñez, River Plate sigue mirando más arriba. Según Olé, la dirigencia empuja un proyecto de expansión para que el Antonio Vespucio Liberti, hoy con la mayor capacidad sudamericana, pase de 85.018 a 100.000 lugares oficiales.
Detrás de esa apuesta hay una idea de identidad y de escala. Tras las obras iniciadas al final del ciclo de Rodolfo D’Onofrio y continuadas por Jorge Brito, ahora con Stefano Di Carlo, las tribunas renovadas preparan otro salto con aforo récord previsto antes de 2030.
Techo total y 100 nuevas columnas alrededor del estadio
La próxima fase se anunciaría a fines de enero y el inicio de obra quedaría para mayo. River quiere cubrir todo el anillo del estadio con una cubierta de tribunas, sostenida por casi 100 columnas perimetrales alrededor del Monumental porteño en Núñez.
El campo no tendrá un cierre completo. Esa apertura central busca proteger el césped natural con luz UV directa y, al mismo tiempo, permitir que el estadio llegue a 100 mil espectadores sin comprometer la superficie de juego.
De concretarse, el Monumental sería el primer estadio de Sudamérica con todas sus gradas bajo techo y el campo abierto a la luz solar.
¿Cómo piensa River Plate cubrir una inversión de 100 millones de dólares?
Olé calcula que la nueva etapa demandará 100 millones de dólares, cerca de R$ 558 millones. Ese número fija el costo del proyecto que River empezó a madurar al final del ciclo de D’Onofrio, sostuvo con Brito y ahora ya encamina con Stefano Di Carlo.
La dirigencia usó fórmulas parecidas para sostener gastos en Núñez. En la reforma anterior, los asientos premium se volvieron una vía de financiamiento de obras, con ingresos que ayudaron a cubrir desembolsos sin exhibir planos antes del anuncio formal.
La candidatura para 2030 y el negocio extra de los recitales
La obra no mira sólo al calendario local. Con Argentina como una de las sedes del Mundial 2030, River quiere acomodar el Monumental a los requisitos de la FIFA, que valoran estadios techados y los exigen si se trata del partido inaugural o la final.
A la vez, el estadio gana valor fuera del fútbol. Más fechas de recitales en estadio, montajes colgados desde la cubierta y una mejora acústica abrirían otro negocio en Núñez, con mejor logística para shows y una experiencia pareja para el público.
