Argentina cerró una noche amarga entre frustración, reproches y un arrebato que apartó el foco del terreno de juego. La final del Mundial dejó un desenlace incendiario.
El silbatazo definitivo no calmó los ánimos. Tras la derrota argentina por 0-1, Paredes vio la tarjeta roja debido a su conducta en plena tensión pospartido, mientras la celebración española ya ocupaba el césped. Las imágenes aumentan la presión disciplinaria sobre el centrocampista y exponen a Argentina a una sanción severa. El daño estaba hecho.
La expulsión de Paredes deja a Argentina bajo presión disciplinaria
Argentina cerró la final del domingo ante España con una derrota por 0-1 y dos expulsiones. Enzo Fernández fue expulsado durante el encuentro, mientras Leandro Paredes recibió la tarjeta roja después del pitido final, al golpear a varios adversarios en una pelea, entre ellos Gavi.
El incidente no modificó el marcador ni el título español, pero abrió un expediente disciplinario para la Albiceleste. Ahora, el informe arbitral y las grabaciones deberán precisar si existió conducta antideportiva, así como la gravedad de los hechos. Una posible suspensión podría dejar al exjugador del PSG fuera de compromisos del combinado campeón mundial en 2022.