El triunfo de Santos sobre Corinthians quedó relegado por una escena nacida junto al campo. Al término del clásico paulista, Neymar honró la palabra que había dado a un niño.
El obsequio, cargado de emoción, desató una reacción amarga en las gradas. El joven aficionado rival recibió la camiseta del capitán, mientras una parte del público respondió con insultos y lanzó objetos hacia sus familiares. La policía escoltó a la familia hasta la salida. Una promesa cumplida acabó convertida en una huida.
Del regalo de Neymar a una tensa salida bajo protección policial
El domingo, Neymar cumplió la promesa a un niño del Corinthians y le regaló la camiseta tras el clásico paulista. Después del triunfo de Santos por 0-1, el pequeño, que había pedido la prenda con un cartel, rompió a llorar. El gesto desató hostilidad entre la hinchada del Corinthians, que increpó a la familia y arrojó objetos.
La tensión obligó al menor y a sus acompañantes a abandonar el estadio por el césped, rumbo a los vestuarios y bajo escolta policial, según mostró Globo Esporte. Neymar, capitán titular, intervino en el gol con asistencia de tiro libre que Christian Oliva convirtió en el minuto 33.
Era un niño, hincha del Corinthians, pero por encima de todo era admirador mío. Se lo había prometido y cumplí mi palabra. Fue una muestra de respeto hacia él.
Neymar
Nunca tuve nada contra el Corinthians, sino todo lo contrario. Me quito el sombrero ante su afición.
Neymar