José Mourinho rebajó el ruido alrededor del episodio protagonizado por Aurélien Tchouaméni y Federico Valverde. Ante el próximo estreno en Liga, el técnico retrató una convivencia serena y dio por completamente superadas las fricciones.
El vínculo entre ambos centrocampistas ya no refleja las fisuras atribuidas a la temporada pasada. Su comportamiento diario devuelve estabilidad al vestuario del Real Madrid, donde la colaboración gana terreno. A juicio del portugués, aquel conflicto entre jugadores no exige mediadores ni charlas extraordinarias internas. Caso cerrado.
La reconciliación refuerza la unidad del vestuario blanco
José Mourinho da por cerrado el desencuentro entre Aurélien Tchouaméni y Federico Valverde antes del estreno liguero del Real Madrid. A su juicio, la convivencia diaria revela una relación entre compañeros ya normalizada, sin rastros visibles de tensión ni necesidad de reabrir un episodio perteneciente a la temporada pasada.
El entrenador portugués pone el foco en cómo ambos centrocampistas interactúan dentro del vestuario blanco. Esa cercanía refleja amistad y cooperación, favorece el ambiente del equipo y simplifica la gestión de las estrellas en vísperas del debut en LaLiga, cuando la plantilla busca proyectar unidad.
No he necesitado hablar con Tchouaméni. He comprobado que todo era normal. Cuando ves cómo interactúan, ni siquiera puedes imaginar lo que ocurrió la temporada pasada.
José Mourinho