Una versión sitúa a José Mourinho al frente del Real Madrid antes del Clásico. En ella, el triunfo ante Villarreal queda empañado por una tensión que nadie aclara.
El relato avanza con seguridad, aunque carece de una base verificable. Se menciona una rueda de prensa cancelada para explicar por qué no hubo respuestas tras la supuesta roja a Vinícius. Al atribuir el silencio del técnico a un cálculo disciplinario, la versión da por hecho que Mourinho dirige al Madrid. Si usted busca pruebas de este episodio, no aparecen. Ninguna.
El riesgo de una multa frente a una suspensión en el banquillo
Una versión sin confirmar del 1-0 frente al Villarreal retrata una escena singular: José Mourinho habría cancelado la rueda de prensa y evitado preguntas. El relato, atribuido a Marca, sostiene que prefirió asumir una posible multa de LaLiga antes que hablar del arbitraje en caliente y exponerse a un castigo mayor.
La versión sitúa la roja directa a Vinícius Júnior en el minuto 71, tras un encontronazo con Nathan Saliba. Sin confirmación de ese episodio, el cálculo de Mourinho sería evitar el riesgo de suspensión y conservar su sitio en el banquillo para el Clásico ante el Barcelona, previsto para el 25 de octubre.
Mourinho exige cabeza fría al vestuario tras la roja a Vinícius
En el vestuario, el supuesto triunfo ante el Villarreal no habría apagado la tensión posterior al parón de selecciones. La versión atribuida a Marca describe la expulsión de Vinícius como un golpe que empañó los tres puntos; por eso, Mourinho habría pedido menos protestas y más disciplina colectiva para no sumar tarjetas.
La agenda descrita anticiparía otra prueba fuera de casa. Según ese relato, la visita a la Roma sería en el Estadio Olímpico el miércoles 14 de octubre de 2026, durante la segunda jornada de la fase de liga de la Liga de Campeones. Allí, los jugadores intentarían dejar atrás el enfado arbitral, evitar tarjetas y concentrarse en el fútbol.