México empujó con iniciativa y Uruguay respondió con orden. La presión alta de la Tri generó ocasiones, la Celeste cerró líneas y Mele estuvo atento en un amistoso FIFA de noviembre jugado sin concesiones.
El control territorial fue mexicano, la claridad en las áreas no. Ustedes lo vieron en las pausas y la fricción, con nueve amarillas y más choques que remates. En el duelo México-Uruguay pesó el orden charrúa y el empate sin goles expuso la falta de acierto en el último pase. Sin premio.
México propone más, Uruguay resiste con rigor y Santiago Mele salva
El amistoso de jornadas FIFA terminó 0-0, con México llevando la iniciativa y Uruguay sólido atrás. La Tri controló fases del juego, con una posesión del 53 por ciento que le permitió circular y presionar alto sin encontrar el último pase.
Santiago Mele respondió con reflejos, ordenó su área y frustró aproximaciones claras. Por bandas y entre líneas, los ataques de la Tri ganaron metros, aunque la defensa charrúa cerró espacios, forzó duelos y obligó a México a probar desde media distancia.
Intensidad y fricción en un duelo trabado, nueve amarillas y un 0-0 que deja lecturas
El choque fue áspero, con interrupciones y un tablero que no se movió. Entre protestas y choques, se registraron nueve tarjetas amarillas y un conteo de 19 faltas por lado, factores que cortaron el ritmo y obligaron a ambos a cuidar cada salida.
Uruguay buscó profundidad con cambios de ritmo cuando México perdió el balón. En ese escenario, las transiciones rápidas de la Celeste abrieron algunas rutas, mientras las entradas uruguayas exitosas en la medular redujeron riesgos y mantuvieron el arco propio a resguardo pese a los intentos locales.