La tensión elevó cada disputa de un duelo que reclamaba cabeza fría. Durante la final del Mundial, una advertencia del árbitro situó a Messi como mediador inesperado sobre el césped ante sus compañeros.
Tras el descanso, el centrocampista argentino recibió una amarilla y mantuvo su juego al límite. La escena giró alrededor de Leandro Paredes, mientras el MetLife Stadium aguardaba y Slavko Vincic pedía al capitán que frenara a su compañero para evitar la expulsión, según las imágenes de la FIFA. No fue una sugerencia. Fue una orden.
Vincic recurrió a Messi para contener a Paredes
El 19 de julio, Leandro Paredes, de 32 años, sustituyó a Nicolás González al comenzar el segundo tiempo de la final España-Argentina en el MetLife Stadium. Amonestado por una intervención sobre Rodri y un gesto contra Dani Olmo, quedó bajo riesgo de expulsión. La cámara del árbitro, difundida el sábado por la FIFA en un resumen de cuatro minutos, captó a Slavko Vincic solicitando la mediación de Messi. El capitán argentino frenó al centrocampista, quien después participó en la pelea tras el partido : agarró del cuello a Eric García y empujó a Gavi. La FIFA aclaró que el rojo anunciado fue un error.
Messi, controla a Paredes. Contrólalo, no quiero expulsarlo; ya tiene una amarilla.
Slavko Vincic