La presión vuelve a rodear al Real Madrid tras un curso que dejó al club lejos de las expectativas. El regreso de José Mourinho recibe el apoyo del vestuario y sitúa a Mbappé al frente del nuevo desafío.
El delantero francés ha asumido una exigencia máxima después de la temporada 2025-26 sin trofeos. Su mensaje convierte la ambición madridista en un compromiso nítido, elevar el rendimiento, disputar cada corona y devolver al Bernabéu la autoridad perdida. No pidió tiempo. Prometió títulos.
Mourinho conquista desde el inicio a los pesos pesados del vestuario
José Mourinho abrió a comienzos de julio su segunda etapa al frente del Real Madrid con una recepción favorable. Mbappé, Jude Bellingham y Vinicius Jr, tres referentes del equipo, celebran su mentalidad ganadora y esperan que el portugués imprima desde el banquillo del Bernabéu un rumbo competitivo definido.
Bellingham volvió este miércoles al trabajo y describió ante Real Madrid TV la dureza de las sesiones bajo el calor. Los entrenamientos intensos, acompañados por una fuerte carga física, no apagaron el entusiasmo del inglés. Su mensaje y el del capitán francés expresan un sólido respaldo al entrenador durante la exigente pretemporada.
Es un sueño para mí trabajar con un técnico como Mourinho. Tuvimos la oportunidad de vernos una vez y tengo muchas ganas de descubrir lo que viene.
Jude Bellingham
Es muy positivo tener un entrenador como Mourinho, que sabe ganar y dar una dirección clara. Cada jugador está encantado de contar con un técnico que sabe adónde va.
Kylian Mbappé
La promesa de Mbappé eleva la exigencia tras una temporada en blanco
El Real Madrid encara el nuevo curso bajo la obligación de reaccionar después de cerrar la campaña 2025-26 sin levantar un solo trofeo. Esa temporada sin trofeos ha multiplicado la presión dentro del vestuario, que confía en Mourinho y sus figuras para devolver al club a la senda del éxito.
Mbappé no suavizó sus expectativas durante sus declaraciones a Marca. El campeón del mundo de 2018 sostuvo que llegó a Madrid para liderar la conquista de títulos y prometió lograrlos este año. Ese compromiso de Mbappé proyecta ambición colectiva y sitúa al antiguo delantero del PSG ante un desafío mayúsculo junto a sus compañeros.