El cartel promete emociones, pero la palabra «final» llega demasiado pronto. Antes del duelo entre el PSG y el Barça, los parisinos buscan medir su nivel, no levantar el trofeo.
Luis Enrique y Vitinha rebajaron las expectativas sin renunciar a sus ambiciones. Durante la conferencia de prensa, dejaron claro que la Liga de Campeones no se decide en octubre. ¿Sirve este choque para calibrar al PSG? Sin duda. Pero confundir una prueba exigente con una sentencia europea cambia el peso de cada jugada, de cada error. No hay campeón todavía.
Octubre no decide al campeón de Europa
El miércoles 1 de octubre de 2025, a las 21:00, Barcelona recibió al PSG en un duelo que invitaba a mirar hacia el título. En la previa, Luis Enrique rechazó la etiqueta de final anticipada. El técnico, de regreso ante su antiguo club, situó al PSG entre los favoritos al título europeo, pero recordó que no era el único aspirante.
Vitinha compartió esa cautela sin rebajar el atractivo del encuentro. La prudencia de Vitinha tenía una razón concreta: entre octubre y marzo, el rendimiento puede cambiar. Esa evolución durante la temporada impide tomar el partido como un pronóstico definitivo. Para el centrocampista, PSG y Barça estaban entre los mejores equipos de Europa, junto con el Bayern, aunque todavía quedaba mucho camino por recorrer.
¿Una final anticipada? No, no. […] Estamos entre los favoritos, pero varios equipos pueden ganar.
Luis Enrique
Es demasiado pronto. Estamos en octubre. Sabemos cómo cambian las cosas durante la temporada. La realidad de octubre no es la de marzo.
Vitinha
Una prueba de nivel tras el triunfo ante el City
El PSG contaba con un antecedente sólido frente a un rival de primer orden: el 4-2 logrado contra el Manchester City el 22 de enero de 2025 en el Parque de los Príncipes. Aquella victoria ante Manchester City mostró la capacidad del equipo de Luis Enrique para competir al máximo nivel. También había una distancia clara entre ambos partidos: habían pasado varios meses antes de la visita a Barcelona.
Ante el Barça, Vitinha veía otra ocasión para medir la exigencia competitiva del PSG. Una victoria permitiría sumar tres puntos en la Liga de Campeones y confirmar su nivel frente a otro candidato. El triunfo contra el City ofrecía motivos para confiar, no una garantía: el duelo de octubre podía dar pistas sobre el equipo parisino, pero no decidir quién levantaría el trofeo.