Durante años, Kylian Mbappé recibió elogios del exdefensa francés por su talento, pero el discurso del delantero y su actitud sin balón han enfriado aquel respaldo. Las críticas de Bixente Lizarazu son tajantes.
El campeón del mundo en 1998 cuestionó el tono individual del discurso de Mbappé sobre el Balón de Oro y su escasa ayuda cuando Francia pierde la pelota. Para Lizarazu, la decepción con Mbappé no se queda en las palabras: espera del capitán de Francia una implicación defensiva que hoy echa en falta. Hasta ahí llegó su paciencia.
Del discurso del Balón de Oro al escaso aporte defensivo
Durante años, Bixente Lizarazu, campeón del mundo con Francia en 1998, elogió a Kylian Mbappé. Al escucharlo hablar del Balón de Oro, el comentarista de TF1 cambió el tono. En Téléfoot tachó de discurso individualista unas palabras que, según él, ponían las ambiciones personales por delante del resto del equipo.
Su discurso fue muy egoísta y estuvo muy centrado en sí mismo.
Bixente Lizarazu
En el campo, Lizarazu señala otra carencia. Admite que los goles de Mbappé deciden partidos, pero cuestiona su trabajo defensivo. Marcar no basta si el capitán descuida el compromiso con el equipo cuando Francia pierde la pelota; a Lizarazu le preocupa lo que hace sin balón.
Un jugador como Kylian Mbappé, sabemos que es muy eficaz para marcar goles, pero defensivamente no sirve de mucho.
Bixente Lizarazu
Lizarazu también reclama más goles a Dembélé con Francia
Al hablar de ambos atacantes, Lizarazu no reparte las críticas por igual. Reconoce que Mbappé sostiene buena parte del ataque francés con sus tantos, mientras espera más goles de Ousmane Dembélé con Francia. Criticar a uno no supone negar los méritos goleadores del otro.
En Téléfoot, el comentarista de TF1 planteó dos exigencias distintas. El rendimiento en la selección de Mbappé incluye goles, aunque Lizarazu le pide ayuda defensiva; a Dembélé le reclama acierto ante la portería con Francia. Nada en esas críticas permite hablar de un enfrentamiento entre compañeros.