Lamine Yamal ha situado de nuevo a Lionel Messi en la conversación azulgrana. Su inicio de temporada revela una evolución goleadora que amplía su influencia mucho más allá del regate.
La comparación no pretende igualar dos trayectorias distintas. El joven extremo ha añadido una notable definición frente al arco a su repertorio de desborde, pausa y creatividad, mientras su rendimiento ofensivo sostiene buena parte de las expectativas del Barça. Ya no basta con generar peligro o repartir asistencias, porque ahora cada llegada puede terminar en gol.
Tres dobletes en cinco jornadas, el registro que une a Yamal y Messi
Lamine Yamal ha convertido su arranque liguero en una sucesión de golpes ofensivos. Con seis goles frente a Levante, Valencia y Rayo Vallecano, firmó tres dobletes durante las primeras cinco jornadas de LaLiga.
La actuación en Mestalla ante el Valencia elevó una marca que llevaba catorce años sin repetirse. El extremo azulgrana alcanzó el registro de Lionel Messi, único antecedente del siglo XXI, quien anotó por partida doble contra Real Sociedad, Osasuna y Getafe en la temporada 2012-2013. La coincidencia enlaza ambos comienzos, sin equiparar sus trayectorias.
Yamal pelea por el Pichichi y lidera el ataque del Barça con Raphinha
El protagonismo de Yamal ya se mide tanto en el marcador como en el juego del Barcelona. Con seis tantos, comparte la carrera por el Pichichi de LaLiga con Raphinha, Kylian Mbappé y Sergio Camello. Junto al brasileño sostiene el pleno liguero azulgrana.
La conexión entre ambos atacantes explica buena parte del caudal ofensivo del equipo. Su sociedad con Raphinha reúne 12 de los 21 goles del Barça, mientras el canterano añade siete tantos y dos asistencias en seis encuentros oficiales esta temporada. A los 19 años, su faceta rematadora complementa el regate y el último pase, sin justificar todavía comparaciones con el número 10 argentino.