La victoria dejó más inquietud que alivio en una noche de tensión. El triunfo ante el Inter por 2-1 aportó tres puntos, pero no corrigió las grietas futbolísticas ni apaciguó el malestar de la grada.
El resultado sostuvo al equipo, aunque la actuación volvió a alimentar preguntas incómodas. Durante el debut en Champions, la distancia entre ganar y convencer se hizo demasiado visible, mientras los silbidos en el Bernabéu transformaron la celebración en un veredicto áspero. Los puntos quedaron. La calma, no.
Mourinho defiende a sus jugadores ante el descontento de la hinchada
El Madrid se impuso 2-1 al Inter en su estreno de Champions, aunque volvió a sufrir tras la derrota ante el Betis. En el Santiago Bernabéu, Mourinho respaldó a sus jugadores frente al malestar de la hinchada y las críticas a Vinícius y Mbappé, rechazando que el resultado se explicara solo por fallos italianos.
La presión se entrena; el gol de Valverde lo trabajamos. Hay que dar mérito a mis jugadores.
José Mourinho
No voy a comentar los silbidos. Estoy satisfecho por haber sumado los tres puntos.
José Mourinho
El entrenador evitó discutir los silbidos y centró su análisis en los tres puntos. Reivindicó la presión trabajada y presentó el gol de Valverde como una recompensa al esfuerzo colectivo; aun así, la victoria no despejó las dudas sobre el juego del equipo blanco, que no ofreció una versión convincente ante su público.