La imagen duró apenas unos segundos, pero dejó un rastro incómodo en Valdebebas tras el cierre en La Cartuja. Y el empate ante Betis no ayudó.
Mbappé pidió el cambio, caminó serio hacia el banquillo y evitó cualquier gesto tranquilizador, justo cuando el equipo parecía controlar el tramo final del partido. Esa secuencia activó la alarma en el Real Madrid, porque la salida de Mbappé llega en un momento cargado de bajas y con pruebas aún pendientes. Arbeloa habló poco. Demasiado poco. Y eso nunca trae calma alguna.
Una salida que encendió la alarma en La Cartuja
La acción nació en una arrancada de Mbappé por la derecha ante el Betis, en La Cartuja. Tras centrar y quedar enganchado en la caída, el francés se levantó con un gesto de dolor y pidió el cambio inmediato.
- La jugada previa llegó por el costado derecho.
- La caída fue breve y no recibió atención larga sobre el césped.
- Su marcha al vestuario encendió la alarma del Real Madrid.
No lo sé, ni idea. Sentía una molestia. Veremos cómo evoluciona en los próximos días.
Álvaro Arbeloa
No estuvo mucho tiempo en el césped, pero su reacción alteró el ambiente blanco. En el minuto 80 del partido, la preocupación en el banquillo creció cuando se marchó directo al vestuario, sin esperar junto a sus compañeros.
Arbeloa no despeja dudas y el Madrid mira de reojo su enfermería
Arbeloa no aclaró el alcance del problema tras el encuentro y dejó abierta cualquier hipótesis. Sin pruebas concluyentes, en el club se teme que las molestias en los isquiotibiales obliguen a esperar un parte médico pendiente.
La inquietud no nace solo por Mbappé. El Real Madrid ya arrastra bajas de larga duración, de modo que una lesión muscular del francés apretaría más una plantilla castigada y con menos margen para rotar en las próximas citas.
