Neymar vuelve a frenar justo cuando Santos esperaba continuidad. A sus 34 años, otra pausa médica reabre preguntas sobre su físico, su ritmo de competencia y el margen real que queda.
Durante el parón de marzo, el club prefirió bajar la carga y apartarlo de dos partidos. Luego apareció un tratamiento regenerativo en la rodilla izquierda, pensado para soportar un calendario exigente sin perder de vista la cuenta atrás mundialista, con Brasil esperando respuestas y una sanción todavía en el aire, sin tregua.
Por qué Santos frenó a Neymar en el tramo más exigente
Santos eligió frenar a Neymar cuando el calendario empezó a cerrarse sobre el equipo. Tras perderse un partido reciente y quedar al margen ante Flamengo, el cuerpo técnico aprovechó la pausa internacional para ajustar la gestión de minutos del delantero y evitar una recaída en plena serie decisiva.
- Ausencia reciente en la secuencia competitiva de Santos
- Baja confirmada ante Flamengo
- Objetivo de sostenerlo durante 13 partidos seguidos
Aprovechamos ese tiempo, con el cuerpo técnico y los fisiólogos, para ponerlo en forma y que esté preparado hasta mitad de año.
Cuca
Cuca explicó a ESPN que la reserva responde a la carga de partidos que viene para Santos. El plan inmediato apunta a sostenerlo durante 13 encuentros seguidos y llevarlo con mejores sensaciones hasta mitad de año.
El tratamiento en la rodilla y lo que Cuca quiso dejar claro
Durante ese paréntesis, Neymar recibió un tratamiento en la rodilla orientado a acelerar la cicatrización. Según ESPN Brasil, el recurso de plasma rico en plaquetas busca aliviar microlesiones articulares, pero le dejó 4 o 5 días sin entrenarse con normalidad.
Tras 4 o 5 días sin entrenarse, Santos quiere que Neymar pueda sostener 13 partidos seguidos antes de la próxima pausa.
No pudo entrenarse y pasó cuatro o cinco días recuperándose.
Cuca
En la declaración de Cuca, el técnico insistió en que la meta no pasa por apurar su vuelta, sino por afianzar la recuperación física. Santos pretende que el atacante soporte 13 partidos seguidos antes de la próxima pausa y llegue estable hasta mitad de año.
Una carrera contrarreloj entre el regreso, la selección y la sanción pendiente
La vuelta de Neymar ya no se mide solo por sensaciones. Su historial de lesiones condiciona cada decisión en Santos y enfría, por ahora, una posible convocatoria de Brasil camino al Mundial 2026, con la exigencia de sumar continuidad antes de pensar en otro salto.
Al mismo tiempo, crece la mirada de Carlo Ancelotti sobre su estado y persiste el ruido por una posible suspensión disciplinaria. Entre el regreso al once y ese foco externo, el delantero corre contra el reloj.