Bastó una mueca, un gesto al frenar y una retirada prematura para cambiar el pulso de España. Horas después, la alarma en el Barça empezó a crecer con un ruido incómodo.
Mientras los médicos esperan cerrar el diagnóstico, en el entorno del club hablan de un susto muscular que abre más preguntas que respuestas. El calendario no concede tregua, y cada día perdido pesa más cuando el foco apunta a la Copa del Mundo. No es solo una ausencia, sino el vacío que dejaría un futbolista capaz de alterar un partido con dos toques. Y eso duele mucho.
Qué revelan las primeras pruebas en el Barça
Ante la inquietud en el Barça, la jugada que encendió la alarma fue muy clara : Yamal lanzó, convirtió y se quedó dolorido tras apoyar la pierna. Sobre el césped aparecieron gestos de molestia y una salida prudente hacia el banquillo.
- Dolor en la parte posterior del muslo tras el golpeo.
- Señales visibles de incomodidad nada más terminar la acción.
- Revisión inmediata antes de ampliar las pruebas.
Las primeras valoraciones internas hablan de una lesión muscular en la cara posterior del muslo y dejan pendiente la confirmación del grado exacto. A la espera del parte médico, en el Barça temen una baja de cinco semanas si se confirma la rotura en isquiotibiales sufrida tras el penalti decisivo, con dolor inmediato.
España contiene la respiración ante un calendario muy ajustado
Con una ausencia cercana a cinco semanas, el margen de maniobra de España se reduce, pero no desaparece. El calendario aprieta entre el cierre del curso y el viaje a Norteamérica, donde cada entrenamiento previo puede cambiar la lectura del caso.
Todo quedará ligado a los plazos reales de vuelta y a la respuesta del futbolista cuando vuelva a cargar. Si llega bien a la puesta a punto, la selección española aún podría contar con él para el debut ante Cabo Verde, siempre que la recuperación física no sufra ningún retroceso.
