crisis brasilenos prelibertadores

2026-04-08

Vlad Benavides

La crisis de los brasileños en la pre-Libertadores en medio de la hegemonía de títulos

Brasil manda en las copas y parece intocable, pero su prestigio se agrieta cuando debe pasar un filtro incómodo antes de la fase de grupos. Ahí, la fase preliminar desordena cualquier jerarquía.

Botafogo y Bahia reavivaron una rareza que golpea más de lo que admite el discurso triunfal. Ese tropiezo, en pleno dominio continental, revela un contraste competitivo incómodo, porque un mal cruce castiga planteles en armado y vuelve liviana cualquier camiseta casi desde el inicio.

Un doble golpe que rompe una excepción histórica

Botafogo quedó fuera ante Barcelona de Guayaquil y esa salida no viajó sola. La serie ante Barcelona se sumó a la caída de Bahia y armó una postal que Brasil casi no conocía en la Copa Libertadores. La secuencia de esta semana quedó así.

  • Bahia se despidió antes de la fase de grupos.
  • Botafogo cayó en la ronda decisiva del repechaje.

Desde 2006, cuando Conmebol sostuvo esta vía previa, el país no veía dos salidas en una misma edición. Esa doble eliminación duele más por el contraste : Brasil domina las noches grandes del continente, pero vuelve a tropezar en el umbral de la fase de grupos.

El formato cambió y el margen se hizo más estrecho

El riesgo creció con la remodelación del certamen. Desde la reforma del torneo, la Libertadores pasó a reunir 47 clubes por temporada, una cifra que abrió más puertas, aunque obligó a varios equipos brasileños a recorrer un camino más largo, con menos aire y menos margen para fallar.

Desde 2017, el acceso a la fase de grupos para varios brasileños dejó de resolverse en un solo cruce y pasó a exigir dos series.

La fase preliminar dejó de ser una rareza para Brasil. Con los cruces previos, un mal arranque, un viaje pesado o un rival más rodado bastan para cambiar la historia en febrero o marzo, antes de que el plantel alcance su versión más firme.

¿Por qué la pre-Libertadores castiga tanto al fútbol brasileño?

El calendario pesa más de lo que sugiere el nombre de cada escudo. En pleno arranque de temporada, muchos clubes brasileños llegan con falta de rodaje, piezas nuevas y cargas físicas todavía en ajuste, mientras el mata-mata no concede una sola noche de aprendizaje.

A eso se suma otra carga menos visible y más áspera. La presión inmediata que acompaña a los equipos grandes se multiplica si el verano trae cambios de entrenador, como le ocurrió a Botafogo, y entonces hay que rendir ya, con poco tiempo de trabajo y casi sin red.

Más plazas para Brasil, más posibilidades de quedar afuera

El problema también nace en la matemática. La ampliación de cupos hizo que el séptimo del Brasileirão, y a veces otro equipo más, entraran en la carrera continental sin la misma estabilidad que muestran los candidatos más fuertes del país. Esa ampliación suele abrirse por estas vías.

  • Campeón de la Copa do Brasil.
  • Campeón de la Libertadores.
  • Campeón de la Sudamericana.

Ese reparto más ancho modifica el riesgo. Cuando aparece el octavo clasificado, el filtro previo se vuelve todavía más áspero. Brasil manda más camisetas, sí, pero no todas llegan con plantel asentado, continuidad de juego o cierre de año convincente, y esa brecha eleva la probabilidad de una despedida temprana.

Domina las finales, pero también tropieza antes de la fase de grupos

A la hora de medir el ciclo completo, Brasil sigue mandando. La hegemonía desde 2019 se explica por títulos seguidos, varias finales entre compatriotas y planteles de jerarquía que, en los tramos largos, suelen imponer una distancia visible frente al resto del continente.

Os brasileiros vivem crise na pré-Libertadores em meio à hegemonia de títulos na década.

ge

La paradoja nace allí mismo. Ese dominio descansa en músculo financiero y ingresos millonarios, pero la ronda previa castiga otras cosas : ritmo, ajuste fino, confianza temprana. Por eso un país capaz de adueñarse de las finales también puede perder pie antes de los grupos.

La CBF intentó mover el tablero y Conmebol mantuvo la barrera previa

Desde la CBF intentaron alterar esa desventaja institucional. Ya con Samir Xaud al frente, la entidad defendió un nuevo calendario nacional que redujera la fricción del arranque y diera a los clubes mejor preparación para entrar en la Libertadores.

La gestión buscó, además, cambiar el acceso brasileño ante Conmebol. La propuesta rechazada apuntaba a canjear plazas de pre-Libertadores por un cupo directo a la fase de grupos, pero la respuesta fue negativa y la barrera previa siguió intacta para Botafogo y Bahia.

rodolphe braouezec profil auteur

Vlad Benavides

Hincha de fútbol de toda la vida, pasa su tiempo viendo partidos y sus noches escribiendo. Le gusta entender el juego, seguir a su equipo y compartir sus reflexiones. El fútbol le enseñó la disciplina, la escritura le permite expresarse. Entre ambas pasiones, encontró su equilibrio. Optimista por naturaleza, crítico cuando toca, siempre honesto.

Leave a Comment