La noche europea dejó algo peor que una simple caída. Entre nervios, desajustes y un equipo sin pulso cuando tocaba, el Barça volvió a exponerse y encendió una alarma incómoda muy seria.
Ni el 2-1 ante el Atlético maquilló el golpe. Aquel triunfo insuficiente en Madrid no borró la derrota en cuartos, agravada por la expulsión de Eric Garcia, una jugada que terminó retratando la fragilidad mental de un bloque castigado otra vez por la eliminación europea y por sus propios excesos sin remedio
Un dato que deja al descubierto la indisciplina azulgrana en la Liga de Campeones
La derrota por 2-1 del martes en el Metropolitano no alcanzó para borrar el 0-2 sufrido una semana antes en el Camp Nou, y el Barça quedó fuera en cuartos tras haber rozado unas semifinales que parecían al alcance. En esa secuencia reapareció un problema repetido : Pau Cubarsí fue expulsado antes del descanso en la ida y, en el minuto 80 de la vuelta, Eric Garcia vio la roja como último defensor, una acción nacida de una defensa demasiado adelantada bajo la idea de Hansi Flick.
Las cifras castigan al club. En las 10 últimas temporadas acumula 13 rojas, 6 de ellas tarjetas rojas directas, un récord de expulsiones que resume su balance desde 2016 en la Champions.