Lamine Yamal quedó bajo un foco inesperado tras los festejos del Barça por la Liga. Su aparición con la bandera palestina convirtió una escena de júbilo en disputa diplomática inmediata.
El episodio no se agotó en la grada ni en las redes. Durante la celebración del Barcelona, la reacción israelí elevó el tono con una acusación de antisemitismo, mientras Pedro Sánchez defendió al jugador y en Palestina el gesto fue recibido como símbolo de apoyo. Todo cambió.
El gesto de Lamine Yamal que encendió la reacción israelí
La celebración del Barcelona por la Liga tomó otro rumbo el 16 de mayo de 2025, cuando Lamine Yamal, de 17 años, apareció con una bandera palestina en el autobús azulgrana. Durante el desfile de campeones, la imagen llegó al gobierno israelí y Israel Katz acusó al jugador de alentar odio contra Israel y el pueblo judío.
Quien considera que ondear la bandera de un Estado es una incitación al odio ha perdido el juicio o lo ha cegado su propia ignominia. Lamine no hace más que reflejar la solidaridad con Palestina que sienten millones de españoles. Un motivo más para sentirnos orgullosos de él.
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español
Pedro Sanchez defiende al jugador mientras Palestina celebra el símbolo
La Moncloa respondió con una defensa clara del extremo del Barcelona y el caso ganó dimensión diplomática. Pedro Sánchez situó el gesto dentro del apoyo solidario a Palestina que atribuyó a millones de españoles, mientras Madrid mantenía sus críticas a la ofensiva israelí en Gaza por la situación de los derechos humanos.
La reacción palestina aportó una lectura simbólica, alejada de la acusación de antisemitismo. Medios como MD y Teledeporte difundieron homenajes al jugador, incluido un mural en Palestina inspirado en la escena del autobús; el futbolista quedó así convertido, para muchos aficionados, en emblema político involuntario.