Lionel Messi completó un torneo de enorme influencia, con ocho goles y cuatro asistencias, pero una final sin brillo alteró la lectura general. Su exclusión del once ideal abrió una polémica inmediata.
El juicio posterior dejó frente a frente dos criterios difíciles de reconciliar. Para unos debe prevalecer la continuidad mostrada durante el Mundial 2026, mientras otros conceden al partido decisivo un peso casi absoluto y relegan todo lo anterior. Esa fractura alimentó un debate mediático áspero entre analistas y exfutbolistas: culpable.
Una final apagada pesa sobre un torneo brillante
A sus 39 años, el campeón mundial de 2022 condujo otra vez a Argentina hasta el duelo decisivo. Su rendimiento de Messi dejó cifras rotundas durante el torneo, con ocho goles, cuatro asistencias y varias remontadas. El ganador de ocho Balones de Oro sostuvo el juego ofensivo de la Albiceleste.
La historia cambió en la final contra España, perdida por 0-1. Bien vigilado y sin espacios, el capitán tuvo una actuación discreta ante la presión de la Roja. Ese desenlace empañó su recorrido, aunque no borró la creatividad argentina que había impulsado camino del último partido.
«Nabil, deja este jueguecito, empieza a ser ridículo… Omitir voluntariamente a Messi después de este Mundial… el problema es que vas a perder credibilidad».
Johan Micoud
Djellit y Micoud elevan el tono por el lugar de Messi
El once ideal abrió una discusión frontal entre los analistas. En su propuesta con un 4-4-2, Nabil Djellit prescindió del argentino y alineó a Kylian Mbappé junto a Harry Kane en ataque. Jude Bellingham y Dani Olmo ocuparon las bandas en un equipo parecido al planteado por varios consultores de RMC.
La ausencia de Messi provocó una respuesta tajante en X. El exjugador del Burdeos Johan Micoud, compañero de Djellit en La Chaîne L’Équipe, defendió el torneo del capitán. Djellit replicó que se apagó al escribir las últimas páginas de su historia; Micoud recordó que llevó a Argentina a la final, como Maradona en 1990.