La pretemporada arranca con una dificultad poco habitual para el campeón de España: sus futbolistas acumulan cargas muy desiguales. La preparación del FC Barcelona refleja el Mundial y las incorporaciones escalonadas.
Hansi Flick reconoce que el conjunto tardará en alcanzar su plenitud. El regreso a la competición exigirá administrar esfuerzos mientras la plantilla azulgrana recupera automatismos y reduce las diferencias físicas entre sus internacionales. Raphinha, con apenas diez días de trabajo, exhibe pegada y energía. La fecha marcada es septiembre.
Flick sitúa la plena forma después del parón internacional
El técnico alemán advierte que el Barça todavía arrastra una preparación desigual. Los regresos escalonados de los internacionales, tras el Mundial, han reducido el trabajo conjunto y condicionan el inicio de Liga, con jugadores sometidos a cargas diferentes. Flick descarta precipitar el proceso y sitúa la plena condición física en septiembre, cuando la plantilla habrá recuperado ritmo, frescura y automatismos colectivos para competir con mayor continuidad colectiva.
Hasta después del parón internacional no estaremos al cien por cien.
Hansi Flick, entrenador del FC Barcelona
Raphinha lidera un grupo con ritmos de preparación dispares
La plantilla llegó al torneo del sábado con niveles físicos muy distintos. Raphinha apenas sumaba diez días de entrenamiento y Fermín López había regresado algo antes, pero Flick destacó el rendimiento en Udine de ambos. La respuesta competitiva del equipo, además, corrigió las pobres sensaciones que había dejado la sesión del viernes.
El técnico encontró en los partidos una reacción más intensa y ordenada, aunque mantiene reservas sobre el estado general del grupo. Dentro de ese escenario concede especial importancia a Raphinha, cuya velocidad, dinamismo y capacidad goleadora elevan el ataque. Para Flick, el brasileño es la pieza más determinante del Barça actualmente.