Griezmann habló con el gesto de quien aún mastica una ocasión perdida y una noche demasiado tensa. Tras la semifinal de la Champions, su aviso sonó más a deuda personal que a arrebato.
El Atlético salió tocado, no hundido, porque el marcador mantuvo la puerta abierta y evitó una sentencia prematura. Ese empate en Madrid dejó el duelo ante el Arsenal cargado de nervio, con Griezmann obligado a convertir la rabia en fútbol. Nada quedó resuelto.
Griezmann transforma la frustración en un mensaje al Arsenal
Griezmann no maquilló su enfado tras el 1-1 ante el Arsenal. El francés lamentó sus ocasiones falladas, pero dejó una respuesta firme antes del viaje a Londres. Con la confianza del delantero intacta, apuntó al partido de vuelta como escenario para corregir la noche y acercar al Atlético a una final europea que sigue al alcance.
Estoy seguro de que voy a marcar en el partido de vuelta.
Antoine Griezmann
El empate deja al Atlético con vida en una eliminatoria cerrada
El marcador de la ida, 1-1, sostuvo la tensión hasta el cierre y dejó al Atlético con margen para creer. Los dos goles llegaron desde los once metros, con penaltis transformados que reflejaron la igualdad de una semifinal sin dueño claro.
Con esa renta mínima para nadie, la serie mantiene una eliminatoria abierta y cargada de detalles. La visita al Emirates medirá la resistencia rojiblanca y la pegada del Arsenal, avisado ya por un Griezmann que no se quedó atrapado en la frustración.