Rodrygo pasó de la zancada elegante al gesto torcido en suspiro en el Coliseum Alfonso Pérez. El silencio en la grada creció cuando se supo que padecía una lesión de rodilla derecha confirmada.
Al día siguiente, las pruebas en Valdebebas borraron cualquier esperanza y alteraron los planes del Real Madrid y de Brasil. El parte confirmó la rotura del ligamento cruzado, una baja de larga duración que le aparta del Mundial 2026 casi sin despedida.
Del susto en Getafe al parte médico, una jugada normal que lo cambió todo
En el Coliseum de Getafe, Rodrygo disputaba un partido aparentemente tranquilo con el Real Madrid hasta que, en una acción sin marca rival, su rodilla derecha se quedó clavada en el césped y el gesto de dolor heló a compañeros, rival y banquillo en cuestión de un segundo.
El delantero intentó levantarse, probó varios apoyos y pidió calma al cuerpo técnico, decidido a terminar el duelo pese a las malas sensaciones que le recorrían la pierna. Solo al día siguiente, las pruebas médicas del club revelaron que aquel leve giro de rodilla en apoyo escondía daño: el diagnóstico de LCA, y que el brasileño jugó pese al dolor durante parte del encuentro.
Real Madrid y Brasil sin Rodrygo, el vacío en ataque y el eco de otras ausencias dolorosas
Para el Real Madrid, la lesión de Rodrygo supone un golpe futbolístico, porque se queda sin uno de sus atacantes más imprevisibles justo cuando la temporada entra en un tramo decisivo con Liga, Champions y presiones crecientes sobre los jugadores ofensivos. Con ataque del Real Madrid mermado, surgen dudas sobre Carlo Ancelotti seleccionador en Valdebebas.
El combinado brasileño también acusa la baja, porque el cuerpo técnico había proyectado a Rodrygo como titular fijo en el frente de ataque para el Mundial 2026, pensando en un tridente joven que mezclara desborde, gol y personalidad en las grandes citas. Los recuerdos de antecedentes de lesiones en Brasil, con Romario fuera del 98 en Francia, vuelven a escena.